BOSTON, Estados Unidos, mayo 7, 2005.- Los Pacers de Indiana dejaron su huella en el partido decisivo de su serie ante los Celtics, reduciendo el ritmo de juego, conservando viva la carrera de Reggie Miller y haciendo que Boston finalizara su temporada perdiendo por paliza. Los Pacers ganaron 97-70 este sábado en el séptimo juego de su serie de primera ronda, alargando así una temporada marcada por suspensiones, lesiones y disputas internas. Ahora el equipo que ha superado todos esos problemas avanza para enfrentar a su mayor rival --el campeón Pistons de Detroit-- en las semifinales de la Conferencia Este a partir del lunes por la noche.
Volverán a verse las caras los dos equipos que participaron en una desagradable reyerta durante un partido al comenzar la temporada en el Palace de Auburn Hills, en la que incluso se involucraron algunos aficionados.
Los Celtics jugaron muy mal en un encuentro importante, fallando tiros sencillos y permitiendo que Indiana metiera algunos sin que la defensa hiciera algo para evitarlo, y tuvieron el segundo menor total de puntos en su historia en los playoffs.
El escolta Miller, que piensa concluir su carrera de 18 años después de esta temporada, sólo hizo cinco tiros y anotó igual número de puntos. Pero no tuvo que esforzarse mucho gracias a que Stephen Jackson encestó 24 unidades, Fred Jones 16 y Jermaine O'Neal 15.
Los mejores anotadores de los Celtics fueron Antoine Walker con 20 puntos y Paul Pierce con 19, pero ambos ya estaban fuera del partido cuando quedaban 4:20 en el reloj e Indiana iba adelante 86-62, en momentos en que el entrenador Doc Rivers comenzó a hacer uso de sus reservas.
A la mitad del tercer período, los Pacers transformaron un partido de marcador cerrado en una paliza, al encestar una racha de 11-2 que puso las acciones en 54-43 cuando quedaban 3:46 por jugarse.
Cualquier oportunidad realista para los Celtics desapareció en los primeros cinco minutos del último período, al abrir los Pacers con una seguidilla de 12-5 para una ventaja de 76-55.