AUBURN HILLS, Estados Unidos, jun. 16.- Una vez más la versión que ofreció el máximo representante del sindicato de jugadores de la NBA, Billy Hunter, sobre el estado en el que se encuentran las negociaciones sobre el nuevo convenio laboral, fueron muy diferente a la que dio el pasado domingo el comisionado David Stern. Hunter dijo que no era cierto que en el proceso de negociación sólo hubiesen pendientes tres asuntos concretos porque en el resto los dueños habían hecho todo tipo de concesiones.
"El problema no depende sólo de tres asuntos sino que es el conjunto de la negociación la que se encuentra paralizada y con demasiadas diferencias como para superar a corto plazo", declaró Hunter.
El máximo representante del sindicato que se encuentra en Detroit para presenciar los partidos de las Finales, aprovechó la ocasión y dio su versión de cómo se encuentra el estado de las negociaciones, lo mismo que hizo Stern el pasado domingo en San Antonio.
De acuerdo a la versión del comisionado de la NBA los tres asuntos que todavía no se habían resuelto son el del límite de edad para comenzar a jugar como profesional, la nueva política antidopaje y la duración de los contratos.
"Le voy a tomar su palabra y asumo que todos los demás asuntos quedan fuera de la negociación porque los dueños ya han hecho las demás concesiones y, por lo tanto, no están más sobre la mesa de negociación", señaló Hunter.
Pero de inmediato, el vicecomisionado Russ Granik respondió a Hunter, diciéndole que no era correcta la manera como había interpretado las palabras de Stern.
"No hay ninguna sugerencia que el resto de los asuntos han sido retirados de la mesa de negociaciones y a lo que se refería el comisionado era a que se daban tres asuntos sin contenido económico que necesitan discutir y llegar a un acuerdo", comentó Granik.
Ante esta realidad, lo que ha quedado muy claro es que con 14 días para que venza el actual convenio colectivo, las dos partes no tienen todavía ni definido el marco de negociación para alcanzar un acuerdo.
Tampoco hay programadas nuevas conversaciones y no se espera que las haya antes del próximo 27 de junio, cuando el sindicato se reúna en Las Vegas (Nevada) para la convención anual.
"En la última sesión de trabajo, los dueños y la oficina del comisionado fueron los que no llegaron y nos dijeron que nos harían saber cuando podríamos vernos de nuevo y hasta ahora no habido ninguna comunicación", explicó Hunter.
El máximo responsable del sindicato de jugadores sí estuvo de acuerdo con Stern en cuanto a los efectos negativos que podría tener un cierre de campos si no llegan a un acuerdo antes del 30 de junio, fecha que finaliza el actual convenio colectivo.
"Será un golpe mortal para la NBA", destacó Hunter. "Todos sabemos los efectos negativos que una huelga puede tener en nuestro deporte", agregó.
Al margen de los tres asuntos principales no relacionados con el tema económico, los dueños quieren importantes cambios en el apartado del impuesto de lujo para los equipos que gastan más de lo establecido en el tope salarial, reducción en el incremento de los salarios en los contratos a largo plazo, ajustes en los salarios de los novatos y otras reducciones en los porcentajes que se incluyen en los salarios de los jugadores.
Stern no quiso discutir esos asuntos y se limitó a centrarse en los del límite de edad para jugar, que lo bajaron a 19 años; hacerle pruebas antidopaje al azar a los veteranos durante todo el año y que los contratos a largo plazo sean de un máximo de seis y un mínimo de cuatro.
La NBA insistió con Granik que no intentan negociar el convenio a través de la prensa y que lo único que han hecho han sido señalar y explicar el porqué no es conveniente mantener el mismo acuerdo que concluye el próximo 30 de junio.
Por su parte, Hunter reiteró que no van a hacer ningún tipo de concesiones unilaterales y que si pidiera algo a cambio lo único que querría sería que se extendiera el actual convenio, algo a lo que los dueños ya han dicho categóricamente que no accederán.
Sin saber cuál será el próximo paso que den ambas partes, el fantasma de un nuevo cierre de campos cada vez está más cercano en la NBA.
El último que se dio fue en 1998, cuando ambas partes después necesitaron siete meses y medio para conseguir el actual convenio colectivo, que ahora ya no tiene validez, al menos para los dueños.
Hunter trató de terminar su explicación de la postura del sindicato, diciendo que llamaría personalmente varias veces a Stern antes del próximo 30 de junio.