DALLAS, Estados Unidos, jun. 09, 2006.- Cuando Josh Howard se imaginó jugando en las finales de la NBA, pensó que la experiencia iba a ser un poco más mágica de lo que ha sido. Ciertamente los Mavericks de Dallas se prepararon con entusiasmo para el primer juego del jueves frente a los Heat de Miami, la primera final de campeonato para ambos equipos. Y las ceremonias de antesala fueron emocionantes.
Pero el triunfo 90-80 de los locales estuvo tan lleno de errores que lució como un juego cualquiera.
"Fue un mal encuentro para ambos equipos. No esperas eso cuando piensan en una serie final", confesó Howard, quien encestó 3 de 14 y sumó 10 puntos. "Así no lo ves cuando de niño juegas en la calle o en un videojuego. Hombre, son las finales! ".
Las críticas de Howard se repitieron en ambos clubes el viernes, el primero de dos días libres antes del segundo juego, el domingo. El primer quinteto que sume cuatro triunfos se llevará el título.
El viernes todo el mundo prometió mejorar para el próximo duelo, y los pilotos Pat Riley y Avery Johnson, de Miami y Dallas, respectivamente, lucieron confiados en que cuentan con tiempo suficiente para superar la catarata de errores y planificar jugadas tras el deslucido duelo de apertura.
Ambos pilotos están determinados a que sus abridores se esfuercen como tales, porque Dirk Nowitzki, Shaquille O'Neal y Dwyane Wade destacaron el jueves por su improvisación.
"Lo importante es no tener dos partidos como ése seguidos", comentó O..Neal, quien hizo 17 puntos y siete rebotes, pero no tocó el balón suficientemente para Miami. "Por ello me exigiré mucho los próximos dos días. Espero jugar un poco mejor el domingo".
Los Mavericks reconocieron haberse sentido presionados por sus fanáticos, quienes plenaron su sede. Y por supuesto están al tanto de las altas expectativas que genera el dueño del equipo, Mark Cuban, cuando acude a un partido y los mira fijamente.
"Ellos saben que no jugamos un partido perfecto. Nosotros obviamente tenemos mucha capacidad para improvisar. No cumplimos nuestras metas ofensivas ni defensivas", afirmó Johnson.
Jason Terry lideró a los anfitriones con 32 puntos, pero las críticas se concentraron en Nowitzki, quien apenas hizo 16, ninguno en el período final. Ya en las semifinales el alemán había desaparecido en la cancha.
Y en cuanto a Miami, ¿cómo puede los Heat recuperar la fórmula que les permitió imponerse sobre los Pistons de Detroit y avanzar a la final? En el equipo todo el mundo coincidió en que O..Neal y Alonzo Mourning debe tomar más el balón en el segundo partido, estableciendo su ya probada exitosa estrategia de juego.