NUEVA YORK, Estados Unidos, jun. 22, 2006.- Los Knicks de Nueva York, tras varias semanas de incertidumbre, despidieron al técnico Larry Brown, a quien según trascendidos le faltaban cuatro años y 40 millones de dólares en su contrato. Como reemplazante nombraron al gerente general Isiah Thomas.
En su única temporada bajo la dirección de Brown, los Knicks tuvieron un récord de 23-59, el segundo peor de la NBA e igual al peor de la historia del club-- en medio de peleas públicas del técnico con Stephon Marbury y otros jugadores.
Pero la postemporada fue quizá aún más penosa para Brown.
El técnico se encontraba en el limbo desde que trascendió en mayo que el dueño James Dolan quería contrato. Para entonces, Brown empezó a referirse a sí mismo como un "condenado a muerte" debido a la incertidumbre.
Cuando el agente de Brown, Joe Glass, dijo que éste no aceptaría esa solución, los Knicks decidieron tomarse su tiempo. Eso dio lugar a una situación incómoda en la cual Brown dirigía el entrenamiento de los jugadores que los Knicks esperan reclutar, sin saber cuál era su función en la organización. El sorteo es el próximo miércoles.
"Nadie en nuestra organización se siente feliz con la última temporada y todos aceptamos responsabilidad por nuestro rendimiento", dijo Thomas en un comunicado. "Estos son momentos difíciles para la organización y nuestros aficionados.
"Larry Brown es un gran técnico, pero por distintas razones, traerlo a los Knicks no produjo los resultados esperados y le deseamos lo mejor para el futuro".
Thomas llegó a los Knicks como presidente en diciembre de 2003. Fue entrenador de los Pacers de Indiana en tres temporadas hasta 2003 y los llevó a los playoffs. Fue despedido cuando Larry Bird se hizo cargo de las operaciones de baloncesto del club.