HOUSTON, Estados Unidos, oct. 31, 2006.- La tradición manda dentro de la NBA y siempre se ha dicho que el equipo campeón, en este caso el Heat de Miami, será el que debe defender el título, mientras que la alternativa será una vez más Spurs de San Antonio, el líder indiscutible de la Conferencia Oeste. El Heat se convirtió en la gran sorpresa de la pasada temporada cuando después de tener una liga irregular y poco consistente en la fase final se supo aprovechar del "bloqueo" completo que sufrió el ataque primero de los Pistons de Detroit y luego de los Mavericks de Dallas.
Esa circunstancias hizo posible que junto con la clase de la nueva estrella de la NBA, el escolta Dwyane Wade, el poder del pívot Shaquille O'Neal y el factor sorpresa que dieron otros jugadores como Antoine Walker, Gary Payton, Jason Williams y James Posey, lograsen el primer título de su historia bajo la dirección del entrenador Pat Riley.
El equipo llegó a la nueva temporada sin haber conseguido un refuerzo importante para su plantilla y no es ni mucho menos la mejor ni la más equilibrada que hay dentro de la Conferencia Este, donde de nuevo los Pistons, a pesar de no tener al pívot Ben Wallace, son de nuevo el equipo favorito.
El presidente del equipo, Joe Dumars, ha sabido compensar la marcha de Wallace a los Bulls de Chicago, con el pívot Nazr Mohammed, que dejó a los Spurs para tener la gran oportunidad de desarrollar todo el potencial que lleva si le dan la titularidad.
Mohammed es mejor encestador que Ben Wallace y también tiene una gran capacidad reboteadora, por lo que el entrenador Flip Saunders tiene perfectamente cubierto el puesto de pívot al contar con el veterano Dale Davis.
Mientras el resto del equipo continua intacto con Chauncey Billups, Richard Hamilton, Rasheed Wallace y Tayshaun Prince de titulares, reforzados con un excelente banquillo en el que se consolida la presencia del escolta argentino Carlos Delfino.
Los Nets de Nueva Jersey volverán también a ser equipo con aspiraciones al tener en su plantilla en plenitud de forma al trío formado por Vince Carter, Jason Kidd y Richard Jefferson, mientras que sus vecinos de los Knicks de Nueva York, con el polémico Isiah Thomas dirigiendo desde los despachos y el banquillo es toda una incógnita.
No lo serán los Cavaliers de Cleveland que llegan con su gran estrella el alero LeBron James en busca de la consolidación de equipo no sólo ganador, ya lo fueron la pasada temporada, sino aspirante al título de liga.
Todo de penderá de como rinda al final su estrella y si algunos jugadores claves dentro de la plantilla como el escolta Larry Hughes y su única incorporación importante, David Wesley, que dejó los Rockets de Houston, no sufren lesiones.
Los Bulls se han reforzado con la llegada de Ben Wallace, pero no será suficiente para superar el potencial de los Pistons, mientras que los Pacers de Indiana siguen sin superar los problemas internos que tienen con algunos jugadores y la vuelta de Al Harrington no les garantiza nada.
El equipo que podrá ser completamente diferente al que se vio la pasada temporada son los Magic de Orlando, que pueden convertirse en la gran sorpresa, con los jóvenes valores que tienen dentro de la plantilla, incluido el pívot serbio Darko Milicic, que bajo el entrenador Brian Hill y con el apoyo del alero Dwight Howard, la estrella del equipo, está demostrando su clase.
Si en la Conferencia Este tres pueden ser los equipos con aspiraciones al título, dentro de la Conferencia Oeste el número se incrementa de manera considerable como ya sucedió la pasada temporada.
Junto a los Spurs que mantienen su plantilla intacta con la excepción de la salida del pívot Mohammed, que su puesto lo ocupará con total garantía el argentino Fabrico Oberto, los Mavericks de Dallas son también los mismos que disputaron las Finales y los Suns de Phoenix, llegan al completo con su estrella el pívot Amare Stoudemire.
Los Rockets de Houston, que ha sido el equipo que mejor se ha reforzado con la adquisición del alero Shane Battier, un gran defensor, y el agente libre Bonzi Wells, una máquina de anotar puntos, se encuentran en plenitud de forma al tener recuperados a sus estrellas Tracy McGrady y el pívot chino Yao Ming.
El entrenador de los Rockets Jeff Van Gundy es consciente que si las lesiones les respetan este año pueden ser un equipo con aspiraciones completas a luchar por el título de campeones.
Lo mismo sucede con los Nuggets de Denver, donde el entrenador George Karl ya tiene recuperado a los aleros Kenyon Martin y al brasileño Hilario Nene para que apoyen el trabajo de la estrella Carmelo Anthony y el pívot Marcus Camby.
Tanto los Rockets como los Nuggets se unen al grupo de los máximos aspirantes al título de la conferencia, mientras que los Lakers de Los Ángeles, con el escolta estrella Kobe Bryant sin recuperarse por completo de la operación de su rodilla izquierda, siguen siendo una incógnita.
Lo mismo sucede con los Kings de Sacramento, que cambiaron de entrenador al despedir al veterano Rick Adelman a pesar de tener marca ganadora y se decidieron por el joven Eric Musselman, que no comenzó nada bien su andadura con el equipo al ser detenido por conducir en estado de embriaguez.
Los Clippers de Los Ángeles, el equipo revelación de la pasada temporada, quieren seguir en la misma línea bajo la dirección del entrenador Mike Dunleavy, y los Warriors de Golden State con la vuelta del veterano Don Nelson al banquillo en su segunda etapa con el equipo pueden hacer todavía mucho más difícil y competitiva la disputa por el título en la Conferencia Oeste.
México seguirá representado por Eduardo Nájera, quien estará jugando su sexta temporada en la NBA, con los Nuggets de Denver.