NUEVA YORK, Estados Unidos, oct. 31, 2006.- El propietario de los Mavericks, Mark Cuban, se ha vuelto a enfrentar al comisionado de la NBA, David Stern, esta vez al alinearse junto a los jugadores en la polémica por los nuevos balones con los que se jugará en la temporada que empieza este día. Cuban ha vuelto a ponerse del lado de los jugadores y con datos científicos en la mano les ha apoyado en sus reivindicaciones y enfrentamiento con Stern de que no quieren la nueva pelota.
Si los jugadores, especialmente las estrellas que son los que tienen el poder y la voz dentro de la NBA, le han dicho a Stern de todas las maneras y tonos que no les gustan los nuevos balones que van a utilizar esta temporada, Cuban se lo demostró con un estudio científico hecho por los especialistas de la Universidad de Texas.
En el mismo se establece que la nueva pelota que está hecha con material de microfibra, sí se comporta diferente en comparación a la vieja de piel.
Según los resultados la nueva pelota bota 5 a 6 por ciento más bajo que las de piel cuando son tiradas de una altura de 1,22 metros y es más resbaladiza y difícil de controlar por la mano.
Cuban contactó con el Doctor James L. Horwitz de la universidad texana para que pusiera a prueba las pelotas aunque el dueño dijo que no tenía ninguna intención de hacer algo con los resultados.
Pero los resultados refuerzan las críticas de las estrellas, entre ellas la del pívot Shaquille O'Neal, de los Heat de Miami, quien definió a las nuevas pelotas como de las que se venden en las tiendas de juguetes y se resbalan mucho de las manos.
Más directo ha sido el alero de los Rockets de Houston Tracy McGrady que ha pedido públicamente que vuelvan a poner las viejas pelotas.
"No me preocupa que cambien las reglas del juego, la defensa, de verdad que no me importa, pero que vuelvan a poner la pelotas viejas", reiteró McGrady.