OAKLAND, Estados Unidos, abr. 27, 2007.- Los Warriors de Golden State dieron un espectáculo que recompensó a sus aficionados por la espera de 13 años. Jason Richardson tuvo 30 puntos y ocho rebotes, Baron Davis añadió 24 unidades, y los Warriors sorprendieron a los Mavericks de Dallas por segunda vez en tres partidos, al aplastarlos por 109-91, el viernes por la noche, para tomar una ventaja de 2-1 en su serie de la primera ronda de la postemporada.
En lo que fue el primer partido de playoffs de la NBA en el área de la Bahía de San Francisco desde el 4 de mayo de 1994, los Warriors se apuntaron un triunfo asombroso. Golden State llegó a la postemporada como el octavo preclasificado de la Conferencia del Oeste, mientras que los Mavericks tuvieron la mejor foja de la NBA en la temporada regular.
Los fieles aficionados de los Warriors debieron soportar 12 temporadas consecutivas con récord perdedor, antes de que el técnico Don Nelson volviera a meter al equipo a la postemporada, este año.
El júbilo en el graderío no se hizo esperar. La mayor multitud en la historia de un partido de los Warriors –20 mil 629 aficionados vestidos de amarillo en el Oracle Arena-- permaneció de pie casi durante todo el encuentro.
"Todo el estadio temblaba", dijo Stephen Jackson, quien aportó 16 puntos. "Fue una noche estupenda".
Y después de dominar a sus rivales en ambos extremos de la cancha, los Warriors doblegaron a un equipo que parecía hasta hace unos días el rival a vencer en los playoffs. Ahora, Golden State está a la mitad del camino de lo que podría ser la mayor sorpresa en la historia de la primera ronda de la postemporada.
Los aficionados corearon "sobrestimados", para presionar a los frustrados Mavs y al alemán Dirk Nowitzki, quien sumó 20 puntos y 12 rebotes, cifras inferiores a las que suele aportar.
El cuarto partido de la serie, al mejor en un máximo de siete encuentros, está previsto para el domingo por la noche, en Oakland. El quinto compromiso se realizará en Dallas, el martes.
Monta Ellis añadió 14 puntos por los Warriors, que lograron su séptimo triunfo en los últimos ocho enfrentamientos contra los Mavs, incluida una barrida en tres duelos de la temporada regular.
"Nos gusta jugar contra ellos", dijo Richardson. "Nos motiva el enfrentarlos. Son el mejor equipo de la NBA, y los conocemos muy bien... Creo que simplemente tuvieron una mala noche. No podemos confiarnos por este partido, nos restan otros dos por ganar".