SAN ANTONIO, Estados Unidos, mayo 20, 2007.- Para cuando Tony Parker inició un rompimiento rápido con un pase rebotado a través de las piernas del turco Mehmet Okur, los Spurs de San Antonio estaban haciendo casi lo que querían con el Jazz de Utah y aún no había terminado el primer período. Parker, Tim Duncan y el argentino Manu Ginóbili dieron una exhibición de lo preparados que están para la final de la Conferencia Oeste, al darle a los Spurs una ventaja temprana la cual se convirtió en un triunfo de 108-100 en el primer partido de la serie final por el título de esta conferencia en la NBA.
Se suponía que San Antonio iba a estar cansado apenas 39 horas después de concluir una serie muy disputada con los Suns de Phoenix.
O bien que estuviera desconcentrado, al considerar que ya había logrado superar el escollo más grande que tenía ante sí al eliminar a los Suns, o que tomara al Jazz a la ligera, sobre todo después de que ha vencido a Utah en sus últimos 16 partidos en San Antonio.
En vez de ello, el partido se convirtió en un ejemplo de cuál es el equipo que busca ganar su tercer campeonato en cinco años y de cuál es la escuadra que apenas regresó a la final de la conferencia desde 1998, aunque Deron Williams encabezó una ofensiva tardía del Jazz que demostró que su liderazgo en Utah es real.
San Antonio ganaba por 18 puntos al comenzar el período final, pero Utah anotó 10 canastas en fila para aproximarse a 95-87 cuando quedaban poco más de dos minutos por jugarse.
El Jazz se aproximó a unos siete puntos en dos ocasiones en el último medio minuto.
San Antonio falló nueve tiros libres en el último período, lo cual le dificultó liquidar el partido.