CHARLOTTE, Estados Unidos, mayo, 25, 2007.- Michael Jordan recuerda haber mirado a la banca de Boston durante el partido de los playoffs de 1986 en el que anotó 63 puntos, y ver al novato de los Celtics Sam Vincent festejando el extraordinario logro. Dos años después, Vincent se convirtió en el base de los Bulls de Chicago de Jordan.
Ahora, Jordan recurrió a Vincent en una decisión que podría determinar si el legendario basquetbolista tendrá éxito en su segunda oportunidad como directivo de un quinteto de la NBA.
El co-dueño de los Bobcats presentó el viernes a Vincent como el nuevo entrenador de Charlotte, sonriendo al recordar ese día en Boston hace 21 años.
"Ojalá no contara esa historia", dijo Vincent. "Yo estaba sentado en el banco de Boston y él estaba teniendo un día increíble".
El historial de Jordan como directivo es inferior a sus logros como jugador, y está poniendo su credibilidad en tela de juicio al seleccionar a un entrenador sin experiencia previa en la NBA.
Vincent tiene experiencia como entrenador en ligas extranjeras, y fue asistente una temporada de Avery Johnson con los Mavericks de Dallas.
Vincent entrenó equipos en Sudáfrica, Grecia y Holanda, en la liga de desarrollo de la NBA, y a la selección femenina de Nigeria.
"Cuando miro a Sam, no veo a una persona sin experiencia que no sabe como usar los tiempos fuera o no sabe como planificar jugadas", dijo Jordan.
"Esta es una gran oportunidad para hacerlo a este nivel. Ya lo ha hecho en otros niveles".
"Creo que está listo para dar el salto", agregó.
Vincent no escatimó en metas y tiene planes de llegar a la postemporada.
"Anticipo que este equipo llegará a los playoffs, y estaría increíblemente desilusionado si no lo hacemos", indicó Vincent, quien firmó un contrato de tres años.
El equipo de expansión ha ganado 18, 26 y 33 partidos en sus tres primeras temporadas en la liga, pero tiene un núcleo de jóvenes talentosos encabezados por Gerald Wallace, Emeka Okefor y Raymond Felton.
Jordan indicó que quería un entrenador similar a Johnson, quien también fue asistente un año antes de tomar las riendas de los Mavericks.
"Buscábamos a un entrenador joven y con energía que conociera bien el juego, lo entendiera, y pudiera motivar a nuestros jugadores", señaló Jordan.