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Scully transmite a los Dodgers desde 1950. Foto: AP
• Explosiva serie
• Duelo ofensivo
• Brilla en casa
• Triunfa Acevedo
• Lucha por un puesto
Glorias del micrófono
por: Manuel Aguilar Caloca
Fuente: Televisa Deportes
 • Videojuego FIFA 2003 EA

CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 17, 2003.- La “Serie de Primavera” que trajo una vez más a dos representantes del mejor beisbol del mundo a la capital azteca, fue una oportunidad para ver a peloteros tan prestigiados como Mike Piazza, Roberto Alomar, Tom Glavine o Fred McGriff, entre otros; pero también significó la visita de dos hombres que han hecho la delicia de la afición durante décadas y décadas: Jaime Jarrín y Vin Scully, quienes platicaron en exclusiva para Televisadeportes.com.

Estos dos maestros de la crónica deportiva no sólo son símbolo y voces de una gran institución, su calidad y su constancia los elevó al máximo honor, el ser elegidos para el Salón de la Fama del Beisbol, en Cooperstown, el recinto consagrados a aquellos personajes que contribuyeron a engrandecer el Rey de los Deportes.

Ambos narradores acumulan 97 años de labor frente a los micrófonos, 36 Series Mundiales e infinidad de anécdotas, historias, secretos, hazañas y jugadores reseñados, que los convierten en auténticos compendios de sapiencia beisbolística.

Este fin de semana, ambos pudieron presenciar en carne propia la calidez, entusiasmo y conocimiento del público mexicano que hizo dos grandes entradas en el Foro Sol para ver en acción a Dodgers y Mets de Nueva York, que resultaron dos duelos dominados por las ofensivas.

Jaime Jarrín: “En verdad está muy interesante ver estos carnavales de bateo, es algo impresionante”.

Vin Scully: “Creo que lo que sucedió es lo que esperábamos. La altitud de 7,400 pies (2,200 metros) sobre el nivel del mar hace que la pelota vuele, los lanzadores tienen problemas con las curvas, simplemente no pueden lanzarlas, la superficie del terreno de astroturf es la más rápida de su tipo, igual casi al astroturf que hay en Tampa Bay. Así que si ponemos todo esto junto, vamos a tener muchas carreras”.

Para Scully, quien transmite desde 1950, cuando los Dodgers jugaban en Brooklyn, el partido del domingo en México le dejó una anécdota, que parece inverosímil para alguien de su experiencia.

Vin Scully: “En todos los años que he seguido el beisbol, hoy fue el primer partido de 30 hits de un equipo que he visto jamás”.

Esto llevó al tema del tan ansiado sueño mexicano de alguna vez tener una franquicia de expansión en las Grandes Ligas.

Vin Scully: “Bueno, quién sabe. Los avances en la aviación, si tienen la posibilidad de volar por todos los Estados Unidos, quizás algún día, en verdad quieren a este deporte en México y son unos grandes aficionados”.

Jarrín, la voz de los Dodgers en español desde 1959, tiene una historia en verdad especial porque es el primero y será por muchísimo tiempo el único ecuatoriano en el Salón de la Fama de las Grandes Ligas.

Jaime Jarrín: “Yo crecí con el futbol soccer. Me tocó ver la gran época de Pelé y de Millonarios y de River Plate, de Argentina. Sin embargo, cuando llegué a Los Ángeles, en 1955, empecé a oír el beisbol, pero no me interesaba, me interesaba más el boxeo, pero en la Serie Mundial del ’55 había tanta gente alrededor de los televisores viéndola, cuando jugaban Dodgers y Yanquis, en Nueva York, que me dije: ‘Debe de ser un deporte hermoso porque tanta gente lo sigue’. Yo en verdad no sabía nada, nunca había visto en mi vida una pelota de beisbol, mas que en fotografía, y coincidió que yo estaba de director de la cadena de radio KWKW, cuando en 1958 llegaron los Dodgers a Los Ángeles y los Dodgers lograron firmar un contrato con la KWKW y el dueño me dijo: ‘Necesitamos un par de locutores y tú puedes ser uno de ellos’. Yo le dije: ‘No puedo aceptar’ porque apenas habían pasado tres años de que yo veía el beisbol’. Pero finalmente tomé el trabajo y en 1959 comencé y, ¿quién lo iba a decir?, 42 años más tarde iba a ingresar al Salón de la Fama de Cooperstown”.

Ante el entusiasmo de los fanáticos mexicanos, Scully se llevó una muy agradable impresión.

Vin Scully: “Creo que son grandiosos, me maravilló su entusiasmo, me dejan el sentimiento de que pasaron un rato maravilloso, siguen el juego muy bien y apoyaban a ambos equipos, estaban felices de ver el partido y eso fue fabuloso”.

Respecto al fenómeno que significó Fernando Valenzuela en las Grandes Ligas y el hecho de que en su primer año de elegibilidad el “Toro de Etchohuaquila” se haya quedado lejos en las votaciones para ingresar al Salón de la Fama, Jarrín y Scully tienen diferentes puntos de vista:

Jaime Jarrín: “Yo creo que Fernando debería estar en el Salón de la Fama. Sus números y estadísticas no son nada del otro mundo, pero el ingreso al Salón de la Fama tiene como requisito que uno tiene que contribuir al engrandecimiento del beisbol. En eso, nadie duda de lo que hizo Fernando por el beisbol. Fernando llegó en una época en la que necesitábamos un ‘alguien’ en las Grandes Ligas. Los Rojos de Cincinnati habían desaparecido de la grandeza de los años 70, y en verdad estaba en una etapa el beisbol incolora. Vino Fernando y le dio una inyección de optimismo, de vitalidad al deporte como nunca he visto, por eso, creo yo que Fernando tiene que llegar. Le va a tomar unos años, eso sí, porque, por ejemplo, a Don Sutton le tomó nueve años ingresar, a Gary Carter le tomó varios años. Que no se desespere, que no va a entrar. Yo creo debe entrar”.

Vin Scully: “Fernando no lo logró. Creo que pasará mucho tiempo antes de que lo logre. Fernando fue maravilloso, el impacto que tuvo sobre los aficionados, no sólo en Los Ángeles, sino en todos los Estados Unidos, debe ser tomado en cuenta. Nunca olvidaré a Fernando como yo creo que nunca lo olvidarán todos los que lo vieron”.

Don Jaime Jarrín concluyó con un sincero deseo de que la señal de los Dodgers en español vuelva a escucharse en nuestra capital: “Ojalá algún día vuela a transmitir por radio acá a la Ciudad de México”.

Scully, quien es miembro del recinto de los inmortales de Cooperstown desde 1982, simplemente se despidió con cariño de la afición mexicana: “Quiero decirles que aprecio su amor por el juego y que es algo que compartimos”.


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