MÉRIDA, México, feb. 27, 2004.- Sin representantes de la Liga del Pacífico, la 37 Convención Nacional del Beisbol Mexicano fue inaugurada formalmente en un hotel de esta ciudad por el gobernador Patricio Patrón Laviada. No sin antes desear que, ahora sí, el título sea para Leones de Yucatán, el mandatario estatal abrió los trabajos de la Convención, los cuales se extenderán hasta este sábado con la premiación a lo mejor de 2003.
El anfitrión Gustavo Ricalde Durán, presidente del club melenudo, pronunció un pintoresco discurso de bienvenida en el que lamentó que por "falta de voluntad" exista distanciamiento con los directivos de la Liga Mexicana del Pacífico.
Y es que la relación con el circuito invernal se ha deteriorado al máximo en los últimos meses, primero por la falta de cooperación de los directivos del Pacífico para conformar la selección mexicana y, después, por la inserción de Tijuana en la Liga de verano.
"Es lamentable que por falta de voluntad no tengamos aquí a los compañeros de la Liga Mexicana del Pacífico", expresó el directivo de los Leones, quien deseó que los trabajos de la Convención sirvan, a su vez, para resolver la diferencias entre los equipos del circuito.
Ricalde Durán también resaltó los problemas económicos que tiene que sortear el beisbol, sobre todo con la encarnizada competencia con el futbol, que acapara la publicidad y el apoyo de un poderoso medio de comunicación como es la televisión.
La ceremonia inaugural también estuvo encabezada por el presidente de la Liga Mexicana de Beisbol, Raúl González, quien expuso en su breve intervención que las expectativas de la Convención son grandes en bien de la temporada 2004.