TOKIO, Japón, mar. 28, 2004.- Hideki Matsui conectó de jonrón en su primer turno al bate de vuelta en su natal Japón, y los Yanquis de Nueva York le mostraron a los fanáticos nipones porqué se hacen llamar los Bombarderos del Bronx. El puertorriqueño Jorge Posada disparó un jonrón para producir tres carreras, que marcaron la diferencia, y Derek Jeter añadió otro solitario en la victoria de los Yanquis 6-2 sobre los Gigantes de Yomiuri el domingo.
Fue el primer partido de los Yanquis en Japón y fuera de Norteamérica en 49 años.
Para Matsui, el juego representó su retorno al estadio donde se transformó en la máxima figura del beisbol de Japón.
El piloto de los Yanquis Joe Torre hizo respetar los puestos de honor en Japón y lo colocó como cuarto en el orden al bate y le asignó el jardín central.
Ante el centelleo de las cámaras fotográficas, Matsui se acomodó en el plato y en cuenta de 2-2 la depositó en las tribunas del jardín derecho ante un cambio de velocidad de Hisanori Takahashi.
Matsui se fue de 3-2 en el partido, incluyendo un sencillo en el cuarto, boleto en el quinto y ponche en el noveno. El partido en el Domo de Tokio tuvo un lleno completo de 43 mil aficionados.
Posada jonroneó en el cuarto para poner el marcador 4-1. Jeter disparó su vuelacercas en el quinto y Nueva York se puso 6-1 en la misma entrada ,cuando el jardinero central Tuffy Rhodes dejó caer un elevado de Jason Giambi para que entrara una carrera sucia.
El cubano José Contreras, el cuarto en la rotación de abridores de los Yanquis, toleró tres hits en cinco innings. La única anotación entró cuando tiró desviado al tratar de sorprender a un corredor en circulación.
El panameño Mariano Rivera permitió una carrera sucia en el noveno.
Los Yanquis disputarán con los Devil Rays de Tampa Bay una serie de dos partidos, el martes y miércoles, que inaugurará oficialmente la temporada de las Grandes Ligas.