SEATTLE, Estados Unidos, oct. 1, 2004.- El imparable número 258 de Ichiro Suzuki en la temporada no fue en sí mismo nada espectacular: un roletazo corto por el centro del diamante. Sin embargo el batazo hizo historia y desató una celebración que se extendió desde Seattle hasta Japón, en el otro extremo del Pacífico.
Suzuki impuso el récord de más hits conectados en una sola temporada, la noche del viernes, rompiendo una marca establecida por George Sisler hace 84 años. El japonés conectó un par de sencillos en el comienzo del encuentro que los Marineros de Seattle ganaron por 8-3 a los Rangers de Texas.
"Creo que éste es el mejor momento en toda mi carrera", dijo Suzuki. "No puedo describirlo con palabras".
El toletero asiático consiguió otro imparable, para llegar a 259 en la temporada, y alcanzar un promedio de 373, el mejor de las grandes ligas.
En el primer inning, Suzuki pegó un sencillo que empató el récord. Dos episodios después, se aseguró un lugar exclusivo en la historia del beisbol, con otro batazo que puso a rebotar la pelota hacia el jardín central.
La pirotecnia estalló para celebrar la ocasión después de que la bola aterrizó en el terreno. Los espectadores en el Safeco Field enloquecieron, y los compañeros de Suzuki lo festejaron jubilosos en la primera base.
En medio de la algarabía, Suzuki corrió a las primeras filas de la tribuna, del lado de la inicial, y saludó a la hija de Sisler, Frances Sisler Drochelman, quien tiene 81 años. Recibió también la felicitación de varios miembros del Salón de la Fama.
"Mi padre estaría feliz de ver esto", dijo Drochelman. "Estaría satisfecho por saber que una persona tan agradable hizo algo tan bueno".
En el otro lado del Pacífico, numerosos espectadores en el centro de Tokio observaron la hazaña de Suzuki en los bares y en pantallas gigantes.
"El beisbol es el deporte favorito de Estados Unidos, así que para un japonés, el romper este récord representa algo asombroso", dijo Shigeru Uchida, un oficinista. "Creo que Ichiro ha cambiado la forma en que la gente aprecia este deporte. Ha mostrado que no todo es poder, sino que se requiere mucho talento y técnica".
Los aficionados abuchearon al umpire del plato, Joe West, cuando cantó el tercer strike para Suzuki en la octava entrada. El relevista cubano Michael Tejera se apuntó el ponchete.
Sin embargo, el júbilo regresó cuando Suzuki fue sustituido por el boricua Hiram Bocachica, en la novena entrada, con dos outs. El manager de los Marineros, Bob Melvin, hizo el cambio para permitir que Suzuki recibiera una ovación más, y el público se le brindó al japonés.
Sisler estableció el récord en 1920, con los Browns de San Luis, en un calendario de 154 partidos. Suzuki rompió la marca en el duelo número 160 de los Marineros en el año.
El zurdo Ron Villone (8-6) lanzó cinco entradas sólidas para apuntarse su segunda victoria como abridor en la temporada. Ryan Drese (14-10) fue el serpentinero derrotado.
Por los Rangers, Adrián González de 1-0. Por los Marineros, Edgar Martínez de 5-2 con una anotada y una producida, Raúl Ibáñez de 5-3 con una anotada y una remolcada; el puertorriqueño Bocachica sin turno; el colombiano Jolbert Cabrera sin turno pero con una anotada; el venezolano José López de 4-0.
Blanquean a los Yanquis
TORONTO, Canadá, oct. 1, 2004.- David Bush lanzó partido completo de dos imparables, la primera vez que lanza la ruta completa en las Grandes Ligas, y los Azulejos de Toronto apalearon 7-0 al cubano Orlando Hernández ya los Yanquis de Nueva York el viernes por la noche.
Hernández (8-2), que fue aplazado en la rotación durante tres días debido a que sufría cansancio en su hombro, perdió su segunda apertura consecutiva al aceptar cinco carreras, cinco imparables y concedió tres boletos en tres entradas al lanzar continuamente lanzamientos suaves.
El Duque, que salió del partido después de efectuar 63 lanzamientos está en camino de lanzar el tercer partido de los playoffs el viernes próximo.
Un día después de ganar su séptimo título en fila de la División Este de la Liga Americana, los Yanquis enviaron al campo a sólo un pelotero titular: el japonés Hideki Matsui.
Matsui extendió una racha de partidos consecutivos jugados a 322. Antes de llegar a las Grandes Ligas, jugó 1.573 partidos de manera consecutiva para los Gigantes de Yomiuri, en la Liga Central de Japón.
Jason Giambi se fue de 3-0 con tres ponches, y batea de 25-3 (,120) desde que fue reactivado de la lista de incapacitados.
Sin embargo, antes del partido, el piloto Joe Torre afirmó que sería "muy improbable" que Giambi sea excluido de la nómina del equipo para la postemporada.
Por su parte, Bush (5-4), quien abrió su 16° partido en Grandes Ligas, ponchó a 11 rivales y dio tres boletos, al aceptar sencillos del dominicano Enrique Wilson en la quinta entrada y del venezolano Dioner Navarro en la octava.
Por los Yanquis, el puertorriqueño Rubén Sierra de 3-0; el dominicano Enrique Wilson de 3-1; los venezolanos Dioner Navarro de 1-1 y Félix Escalona de 3-0.
Por los Azulejos, los puertorriqueños Carlos Delgado de 3-1 con una anotada y dos impulsadas y Alexis Ríos de 4-1 con una anotada; el venezolano Guillermo Quiroz de 4-2 con una anotada y dos remolcadas.