HOUSTON, Estados Unidos, oct. 8, 2004.- Rafael Furcal se pasará tres semanas en una cárcel pequeña, sin ventanas y atestada por 70 reclusos una vez acabe la postemporada para los Bravos de Atlanta. Allí dormirá en una litera, comerá tres comidas insípidas por día y compartirá una ducha y un lavatorio con los demás reclusos en el Centro de Detenciones del Condado Cobb, en Marietta, Georgia.
Furcal está haciendo todo lo posible para aplazar ese momento.
"Uno no puede pensar en otras cosas", dijo el torpedero de los Bravos el viernes, un día después de que su jonrón de dos carreras en el 11 inning diese a Atlanta un triunfo de 4-2 sobre Houston en el segundo juego de su serie de playoffs.
"Si uno piensa acerca de ello, pierde la concentración en lo que tiene que hacer", dijo el dominicano. "Yo nunca pienso en otra cosa que no sea tratar de ganar el juego".
La serie, que ganará el equipo que llegue a tres victorias, se traslada ahora a Houston, donde el sábado se jugará el tercer partido. Atlanta tiene un severo reto en el estadio Minute Maid, donde los Astros han ganado 18 en fila.
El jueves, con los Astros a punto de tomar una dominante de 2-0 de regreso a Houston, Furcal y los Bravos se rebelaron en el 11.
El novato Charles Thomas bateó un sencillo con un out ante Dan Miceli y se robó la segunda base. Eli Marrero cedió un out con un globito, pero Furcal conectó sobre un lanzamiento en 1-2 y envió la pelota por encima del muro del derecho, para su primer jonrón en postemporadas.
"No podía haberle sucedido a un mejor muchacho, teniendo e cuenta las circunstancias", dijo el mánager de los Bravos, Bobby Cox. "La situación por la que ha pasado ... pienso que (el batazo) fue un enorme impulso para Raffy".
Dijo Furcal: "Fue hermoso".
Horas antes del primer juego de la serie, Furcal fue sentenciado a 21 días de cárcel y 28 en un centro de tratamientos por violar los términos de su libertad condicional, con su segundo arresto en cuatro años por conducir en estado de ebriedad.
Pero el béisbol es ciertamente una bienvenida distracción.
"Uno tiene que llegar al plato y olvidarse de todo", dijo Furcal, que bateó tres hits y empujó tres carreras en el segundo juego. "Tengo u trabajo que hacer".