OSAKA, Japón, nov. 10, 2004.- Roger Clemens no dio la impresión de ser un pitcher de que está punto de retirarse. Casi sin dormir y tras ganar un séptimo Cy Young a los 42 años, Clemens toleró tres carreras y ocho hits a lo largo de cinco entradas y dos tercios en Japón.
Respaldado con pelota de dos hits del abridor Hisashi Iwakuma, el equipo de Japón se apuntó una victoria 3-1 sobre los astros de las grandes ligas, la primera de los locales en la serie de exhibición de ocho juegos.
Pero todos las miradas estuvieron puestas en Clemens, en la que bien pudo haber sido su última salida al montículo. "La pasé bien", declaró Clemens. "En lo físico, me sentí fenomenal. Estoy bastante cansado ahora, tiré a fuerza de adrenalina".
Clemens, quien la última temporada se fue de 18-4 con 2.98 efectividad y 218 ponches con sus Astros de Houston, obtuvo el martes el Cy Young de la Liga Nacional.
Se enteró de la noticia a la 1 de la mañana en Japón. Clemens se presentó para una conferencia telefónica con reporteros y luego acudió a una promoción en el centro de Osaka. A sus 42 años, Clemens es el ganador del Cy Young de más edad en la historia.
Clemens no quiso decir si seguirá activo ó si se retirará. Se había retirado luego de jugar con los Yanquis de Nueva York en la Serie Mundial, pero al final decidió firmar con los Astros.
"Sé que hay que gente en Houston que quieren hablar conmigo", dijo Clemens. "La verdad es que todavía no sé que haré".
Clemens se declaró igual de sorprendido que los demás por su notable actuación esta temporada. "Nunca me esperé que esto sería posible", dijo Clemens. “Estaba más que tranquilo en despedirme la última vez (con los Yanquis). Esto sería el broche de oro".
El miércoles, lució impresionante en algunos ratos del partido, ponchando a cinco y regalando una sola base por bolas. El único aprieto, y que le costó caro, fue en la parte baja del segundo inning, en el que permitió tres carreras.
Cuando salió del partido en el sexto inning, Clemens se sacó la gorra y saludó a los fanáticos japoneses, y recibió una ovación de pie de los 46 mil espectadores que presenciaron el partido.
Clemens se fue sin decisión en el primer juego de la serie, que ahora está 4-1 a favor del equipo de las grandes ligas. Fue parte también del conjunto que vino a Japón en 1992.