CARTAGENA, Colombia, nov. 22, 2004.- Una grata sorpresa se llevó el presidente estadounidense George W. Bush en su breve visita a Colombia, que estaba muy por fuera de los temas como la guerra contra las drogas y el acuerdo de libre comercio. Conociendo su afición por el beisbol, sus anfitriones colombianos le prepararon un encuentro con el pelotero Orlando Cabrera de los Medias Rojas de Boston.
El mandatario estadounidense se vio feliz durante la breve reunión organizada por el presidente Álvaro Uribe, a la cual también asistieron los niños que se entrenan en las escuelas de beisbol de Edgar Rentería, otro destacado beisbolista colombiano que juega con los Cardenales de San Luis.
Bush le dijo a Cabrera que era "increíble conocerlo" y en español saludo a los pequeños.
El deportista colombiano, que vestía de traje y corbata, le regaló a Bush una camiseta con el nombre Cabrera inscrito en la espalda y el número 44.
Bush aceptó gustoso el obsequio y bromeando le dijo a Cabrera que falló por un número, ya que él es el presidente 43 de Estados Unidos.
Después de las fotos, el presidente también recibió una pulsera con los colores de la bandera de Colombia.
Cabrera, el paracorto que contribuyó al triunfo de los Medias Rojas de Boston sobre los Cardenales de San Luis en la Serie Mundial, es nativo de Cartagena.
En la costa Caribe, a diferencia del resto del país, el beisbol es el pan de cada día, a lo cual contribuye la presencia de grandes talentos en la Serie Mundial.
La afición de Bush por el beisbol es ampliamente conocida, ya que en 1989 hizo parte del grupo de socios que compró la franquicia de los Rangers de Texas.
Se desempeñó como socio director de los Texas Rangers hasta que fue elegido gobernador en 1994.