FORT LAUDERDALE, Estados Unidos, mar. 1, 2005.- El catcher de los Orioles de Baltimore, Gerónimo Gil, quiere recuperar el aura que lo colocó como inicialista, pero que tras una lesión y cirugía quedó olvidado. Pero el mexicano Gil no tendrá fácil recuperar su puesto, ya que en esa posición está ahora el boricua Javy López. En cambio, le tocará luchar con el veterano Sal Fasano para convertirse en el segundo catcher del equipo y esa competencia puede durar un buen tiempo.
Fasano no ha jugado en la grandes ligas desde que apareciera con los Angelinos de Anaheim en dos ocasiones en el 2002. En el 2003 lo operaron el codo y el año pasado estuvo en la triple A.
En tanto, Gil no volvió con los Orioles hasta septiembre del año pasado, cuando ampliaron las plantillas, una experiencia un tanto humillante para un jugador que se había convertido en inicialista del equipo en el 2003.
Gil, de 29 años, estalló con el equipo el año pasado, cuando le comunicaron que no iba a jugar con el equipo. La novena se mostró muy ofuscada con sus errores defensivos y sus flojos entrenamientos, con lo que el mexicano tuvo que volverse a ganar la confianza del club en la Triple-A.
"Tenía que mejorar en algunas zonas defensivas y nos dieron buenos informes sobre él", dijo el coach de primera base Rick Dempsey, quien entrena a los catchers. "Se ha convertido en un candidato legítimo".
"Al principio fue difícil, porque todo el mundo quiere estar en las mayores, pero allí jugué todos los días", dijo Gil. "Fue bueno para mi. Y ahora estoy listo para cualquier cosa. Sólo quiero jugar".
Gil apareció en 12 partidos para los Orioles cuando lo volvieron a convocar, con un promedio de bateo de .281.
Por su parte, Sammy Sosa se perdió su segundo entrenamiento por una lesión muscular, que en principio no parece ser grave.