SCOTTSDALE, Estados Unidos, mar. 24, 2005.- Un descanso alejado de todos puede ser justo lo que necesita Barry Bonds en estos momentos. Fatigado e irritable, el toletero de los Gigantes regresó este jueves a San Francisco para continuar la rehabilitación de su rodilla derecha operada, porque los ejecutivos de la novena consideran que su estadio SBC Park es un lugar más apropiado que el complejo de pretemporada.
No hay un plazo para el retorno de Bonds y se ha dicho que podría perderse la mitad de la temporada, si no la temporada completa.
"Quienes piensen que Barry Bonds no volverá a jugar no lo conocen. Eso está descartado", afirmó el preparador físico Stan Conte. "Cuando uno se somete a una segunda operación, se siente frustrado. Somos seres humanos", agregó.
Bonds se sometió a dos operaciones en la rodilla en los dos últimos meses y también fue intervenido en la rodilla izquierda en octubre.
El toletero viajó acompañado por un asistente de Conte, Dave Groeschner.
Bonds, quien está en el centro de un escándalo de esteroides, ha dicho que le incomoda no estar junto a sus compañeros. El martes responsabilizó a los medios de prensa por sus problemas.
El pelotero está tercero en la tabla histórica de jonrones con 703. Lo superan solo Babe Ruth (714) y Hank Aaron (755).
"Barry no quería dejar a sus compañeros. Ayer se sentía mucho mejor por estar junto a ellos", afirmó Conte.
Bonds aprovechará una piscina terapéutica del SBC Park que le permitirá realizar ejercicios cardiovasculares sin poner peso sobre la rodilla.
"Hay que tener en cuenta que tuvo tres operaciones durante el receso de invierno, dos de ellas en las últimas siete semanas", manifestó Conte.
Agregó que en San Francisco recibirá una atención especial, que no hubiera recibido en Scottsdale, donde técnicos y médicos tienen que atender a otros 40 peloteros al mismo tiempo.
"Allá recibirá la atención que se merece y dispondrá del equipo más moderno", dijo Conte.