CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 10, 2005.- Otra vez ante el débil relevo escarlata, el campeón Piratas de Campeche aprovechó para anotar nueve veces en la octava entrada y derrotar 23-21 a Diablos Rojos del México, al quedarse con la serie en el Foro Sol capitalino. En un maratónico encuentro que rebasó las 4:30 horas de duración, Piratas y Diablos se quedaron a una sóla carrera del récord de carreras de Liga Mexicana que data de 1945 y que pertenece al propio cuadro rojo y Sultanes de Monterrey.
Fue otra de esas tediosas sesiones de bateo en el Foro Sol, donde justo cuando un equipo ya tenía asegurado el partido, el relevo fallaba y el otro remontaba la pizarra.
En ese ataque de la octava entrada, el capitalino Oscar Ramírez disparó triple con la casa llena ante el titubeante relevo de Francisco Cordova, quien no pudo mantener la ventaja local.
Una decena de lanzadores escarlatas desfilaron por el montículo, pero de todos no se hizo uno y fue así como el cuadro visitante se dio un festín de 23 carreras y 20 imparables.
El tijuanense José Silva apenas aguantó una entrada y un tercio y se despidió sin cumplir su misión de darle a los Diablos su primera serie ganada en casa.
Campeche contó con cuadrangulares de Roberto Vizcarra, con dos compañeros abordo, y del panameño Rubén Ribera, ambos en el cuarto episodio.
Por el México, Roberto Saucedo conectó dos jonrones, uno de ellos "grand slam" en la octava y remolcó nueve anotaciones. Ray Martínez también se voló la barda con las bases llenas en el séptimo episodio.
Además, José Luis Sandoval agregó vuelacercas de tres carreras en la tercera y Víctor Bojorquez de dos rayitas en la segunda.
Campeche tampoco tuvo una serpentina brillante. El abridor Wascar Serrano se fue sin pena ni gloria después de tres episodios y el estadounidense David Manning se anotó el crédito, pese a que también fue apaleado e Isidro Márquez sacó el cero en la novena y consiguió el rescate.
Los Piratas, que se consolidaron en el liderato de la Zona Sur, anotaron en todas las entradas, excepto en la tercera y en la séptima. En la octava llegaron abajo en la pizarra 13-17, pero ese rally de nueve los sacó adelante.