ARLINGTON, Estados Unidos, jul. 7, 2005.- El pitcher Kenny Rogers de los Rangers de Texas ofreció una disculpa el miércoles por sus agresiones de la semana pasada contra dos camarógrafos de televisión, las cuales provocaron la hospitalización de uno y una investigación policial. Rogers, que apeló su suspensión de 20 juegos por el arranque de enojo, ofreció una disculpa a los aficionados y a los camarógrafos en sus primeros comentarios en público desde el episodio del 29 de junio. No quiso responder preguntas, y dijo que hablaba en contra de las recomendaciones de su abogado.
"Me siento obligado a presentarme ante ustedes para expresarles lo mucho que lamento mis acciones", afirmó Rogers. "Es un incidente que nunca debió haber ocurrido".
Rogers leyó una declaración manuscrita de dos páginas. Habló con voz suave e hizo varias pausas durante los dos minutos que habló en una habitación llena de periodistas.
Cuando ya se retiraba, se le preguntó si planeaba ir a Detroit para participar en el juego de estrellas.
"No he tomado ninguna otra decisión", respondió. "Este es el asunto del que quería hacerme caso y nada más; no quiero crear confusión sobre ninguna otra cosa".
El zurdo de 40 años (9-4, efectividad de 2,45) fue elegido al juego de estrellas en la votación de los jugadores. El comisionado Bud Selig suspendió a Rogers y lo multó con 50.000 dólares, la misma cantidad de la bonificación en su contrato por estar en el equipo del juego de estrellas. La asociación de jugadores apeló el castigo, lo cual le permite seguir jugando hasta que haya una audiencia y se tome una decisión sobre su caso.
Los agredidos, dijo un portavoz policial, han presentado informes de agresión, pero no de acusación.