SALTILLO, México, sep. 6, 2005.- Aunque se le había modificado su lugar en la rotación, Luis Carlos Rivera respondió y condujo a Tigres de Puebla a una victoria por 4-1 sobre Saraperos de Saltillo, para tomar ventaja de 3-2 en la final de la Liga Mexicana. El derecho chihuahuense tomó su turno hasta el quinto duelo de la serie y secó a la artillería sarapera y, además, fue arropado por cuadrangular en el quinto inning de dos carreras del designado y noveno bat Trinidad Robles, quien ya se acostumbró a vestir el traje de héroe.
Como en el primer encuentro del compromiso, Trini Robles respondió al manager Enrique Che Reyes, aunque ahora jugando como titular y atizando un palo de cuatro esquinas que calló a la multitud que volvió a llenar el Parque Francisco I. Madero.
En su primer turno, Tigres se adelantó en la pizarra ante Rigoberto Beltrán, cuando Adán Muñoz encontró la casa llena y empujó la de la quiniela con rola al short, aunque Jayson Bass empató de inmediato con bombazo de cuatro esquinas por jardín izquierdo.
Después de eso, Tigres se tragó tres ceros de Beltrán, hasta que en la quinta logró quitarse el dominio, cuando Octavio Sandoval dio sencillo al izquierdo y Trini, designado en el line-up del Che Reyes ante lanzadores zurdos, la botó por la barda del izquierdo para el 3-1.
Luis Carlos Rivera estuvo intratable en la loma. Es de los que anuncian diario y terminan no tirando nunca. Casi no se metió en problemas y cuando lo hizo, exprimió el brazo al máximo, para contener a los verdes. De hecho, fue polémica su salida en el sexto inning por el zurdo Jesús Guzmán.
Y es que el manager Enrique Che Reyes pasó por alto el "sistema Peralta" el domingo ante una buena labor de Pablo Ortega, pero decidió no cometer el mismo sacrilegio y respetar la filosofía del fundador "felino" al llamar a Guzmán.
El zurdo, el mejor lanzador de la serie final hasta el juego de hoy, se comportó a la altura. Mantuvo cerrada la cortina y sacó sin daño alguno e incluso en orden el sexto y el séptimo, hasta que el emergente Marco Antonio Romero abrió con sencillo la octava, aunque la máquina de dobles matanzas funcionó para sacarlo del hoyo.
En la séptima, con dos fuera y uno en base, Dereck Bryant le aplicó la grúa a "Rigo" Beltrán, quien hizo el berrinche de su vida, abandonó muy molesto la loma y azotó la manopla a su regreso a la caseta sarapera, mas el relevo mantuvo en tres carreras a la garra "felina".
Tigres puso el remache al abridor en la novena tanda, cuando Luis Mauricio Suárez, de emergente por Trini Robles, se fue para la calle con tablazo por encima de la barda del bosque de la derecha para el 4-1.
El triunfo fue para Rivera (1-0), en cinco entradas, tres hits, una carrera, dos ponches y tres pasaportes. Entraron en su auxilio Jesús Guzmán, Edgar Huerta y el cerrador Adrián Manzano, que se anotó el salvamento.
El zurdo Rigo Beltrán sufrió el tropezón, en seis dos tercios, con siete hits y tres rayitas. El relevo estuvo compuesto por Miguel Angel Gonzáez, Arturo Ruiz y Miguel Duarte.
La serie por el título de la Liga Mexicana tomará un receso este martes y el miércoles volverá a la acción con el sexto partido en el Hermanos Serdán de Puebla. El zurdo Alejandro Armenta subirá a la lomita, para enfrentar al atribulado Steve Bourgeois.