PUBELA, México, sep. 8, 2005.- Por si le faltaba algo en esta temporada, el parador en corto felino, Javier Robles, cerró con el reconocimiento al Jugador Más Valioso de la serie final de la LMB, aunque en un gesto cortés, compartió el galardón con el zurdo Jesús Guzmán. Campeón de bateo en la campaña regular, el sinaloense cerró la final ante Saraperos de Saltillo con su cuarto palo de cuatro esquinas, en la séptima entrada y con uno a bordo, donde los felinos fraguaron racimo de tres rayitas para darle la vuelta a la pizarra.
Robles, cuarto en la alineación del manager Enrique "Che" Reyes, no sólo fue el máximo jonronero de la serie final, sino que también encabezó el departamento de carreras empujadas con 10.
Sin embargo, durante la entrega de reconocimientos al final del partido, encabezada por el presidente de la LMB, Alejandro Htt Valenzuela, Robles llamó a Guzmán, ganador de dos juegos en la contienda, para compartir el premio, lo cual sólo servirá para la foto y no para el historial.
"Me sentí muy bien en esta serie, estoy muy contento, gracias a Dios logramos el campeonato para toda esta afición", dijo un muy emocionado Javier Robles, quien se fue de 3-2 hoy, con doble de terreno y cuadrangular en el sexto juego de la final.
"Este año fue redondo para mí, con el campeonato de bateo, el título para el equipo y el Más Valioso, pero cada uno de nosotros hicimos algo para alcanzar el éxito".
Javier Robles dedicó el campeonato a su esposa, su hijo y demás familiares, quienes viven la parte dura de esta emocionante historia, pues pasa la mayor parte del año lejos de casa.
"No puedo explicar con palabras cómo me siento", aseguró el paracorto bengalí en pleno festejo cervecero de los poblanos, en el que los peloteros se abrazaban unos a otros, se felicitaban, gritaban y ondeaban la bandera mexicana.