CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 4, 2005.- La temporada regular del beisbol de las Grandes Ligas llegó a su fin el domingo, para dar paso a los playoffs que inician este martes. La postemporada abrirá su telón con la serie entre los Padres de San Diego, campeones del Oeste de la Liga Nacional, en San Luis contra los Cardenales. Con récord de 100-62, San Luis tuvo el mejor récord de la campaña regular y ganó caminando la División Central.
Por los Padres estará en el montículo Jake Peavy (13-7), mientras que por los Cardenales lanzará Chris Carpenter, quien tiene marca de 21 ganados y cinco perdido en la temporada.
Boston, el último campeón de la Serie Mundial, intentará revalidar su corona y para ello deberá transitar el mismo sendero del año pasado, como el wild card de la Liga Americana.
Ser el wild card no ha implicado mayor problema. Los tres últimos campeones del ‘Clásico de Otoño’ han cargado con esa etiqueta.
Los Medias Rojas visitarán a los Medias Blancas de Chicago, una franquicia que tratará de emular el ejemplo de Boston, que en el 2004 exorcizó la ‘Maldición del Bambino’ para ganar su primer campeonato desde 1918.
El maleficio de Chicago también se remonta a esa década. Los Medias Blancas no ganan una serie de postemporada desde la Serie Mundial de 1917. Tampoco han cantado victoria en un partido en el mes de octubre desde 1959.
Tras un inicio arrollador, el equipo dirigido por el venezolano Ozzie Guillén estuvo a punto de derrumbarse, pero acabaron con la marca líder de su circuito (99-63).
Los Yanquis, que conquistaron su octava corona seguida en el Este de la Americana, estarán en Anaheim para medirse con los Serafines. Reeditarán la serie de primera ronda de 2002, cuando la novena californiana vapuleó al pitcheo yanqui rumbo a su único campeonato de Serie Mundial.
La otra serie, entre los Astros y Bravos, se pondrá en marcha el miércoles en la casa de Atlanta, que acaba de conquistar su decimocuarto banderín en el Este. Por segundo año sucesivo, las dos novenas vuelven a encontrarse en la primera ronda, cuando Houston se impuso en cinco juegos gracias al pitcheo de Roger Clemens y el bateo de Carlos Beltrán.
Otra segunda parte podría darse en la Americana, si Boston y Nueva York logran sortear sus primeros obstáculos. Los Medias Rojas completaron una remontada histórica el año pasado, al vencer 4-3 a los Yanquis tras haber perdido los tres primeros juegos en su serie por el campeonato de la Americana.
La visceral rivalidad entre ambos se puso a prueba el fin de semana en el Fenway Park, donde Boston ganó dos de los tres partidos.
Matt Clement (13-6) será el abridor de los Medias Rojas contra Chicago, que tendrá a José Contreras (15-7). Tras hacer un ajuste en su mecánica de lanzar, el cubano pasó a ser el as en la segunda mitad con marca de 11-2 y efectividad de 2.96.
Los Medias Blancas cerraron la campaña regular con una barrida de tres juegos sobre los Indios de Cleveland, cuya arremetida en las últimas semanas puso al rojo vivo la definición en la Central. Chicago aseguró el banderín a mitad de semana y Guillén se dio el lujo de darle descanso a los titulares.
Como los Serafines fueron el primer equipo de la Americana en clasificarse, su manager Mike Scioscia tuvo más tiempo para alistar su rotación de abridores, mientras que Nueva York se sacaba chispas con Boston.
Mike Mussina (13-8) será el abridor de los Yanquis y el dominicano Bartolo Colón (21-8) lo hará por los Serafines.
Colón es un firme candidato al Cy Young y deberá mostrar lo más fino de su repertorio ante una de las artillerías más temidas del beisbol, con Alex Rodríguez (48 jonrones y 130 remolcadas), Gary Sheffield (34, 123), Jason Giambi (32, 87) e Hideki Matsui (23, 116).