ATLANTA, Estados Unidos, oct. 5, 2005.- El abridor Andy Pettitte dio una lección de pitcheo desde el montículo y el ataque de los Astros de Houston destrozó al ‘bullpen’ de los Bravos de Atlanta para confirmar que quieren volver a la lucha por el banderín de la Liga Nacional. El zurdo estelar estuvo intratable en el montículo y el tercera base Morgan Ensberg con tres imparables y cinco carreras impulsadas encabezó el ataque explosivo de los Astros, que anotaron cinco carreras en el octavo episodio para ganar 10-5 a los Bravos en el primer partido de la Serie de División de la Liga Nacional.
Pettitte (1-0) lanzó siete entradas completas para permitir sólo cuatro imparables, incluidos dos jonrones, tres carreras, dar dos bases por bolas y sacar seis ponches después de completar 96 lanzamientos y hacer 58 buenos.
"Me he sentido muy seguro en el montículo y sólo me pudieron adivinar mis lanzamientos Chipper y Andruw, pero sin corredores en circulación el daño fue menor", comentó Pettitte. "Es muy importante comenzar la serie con un triunfo y conseguir la ventaja en campo ajeno".
Pettitte, que llegó a las 14 victorias en la postemproda para empatar con John Smoltz, de los Bravos, que el jueves abrirá contra Roger Clemens, sólo sucumbió al bateo de Chipper Jones, cuadrangular solitario en el primer episodio, y del curazoleño Andruw Jones, que pegó jonron de dos carreras en el cuarto.
El abridor estelar de los Astros respondió a la confianza que le dio el manejador Phil Garner al seleccionador para el primer partido en lugar de Clemens y Roy Oswald y confirmó porque terminó la temporada regular con marca de 17-9 y 2.39 de promedio de efectividad, el mejor de su carrera profesional, en 33 salidas.
Pettitte también ayudó a su causa al irse de 2-1 con doblete, que le permitió anotar carrera para completar un triunfo muy especial después que hace sólo 14 meses tuvo que someterse a la delicada operación de un rotura de tendón en su brazo de lanzar.
Si Pettitte hizo su trabajo en el montículo, Ensberg fue el héroe indiscutible del ataque de los Astros al irse de 4-2 con anotación y cinco carreras impulsadas, su mejor marca en la postemporada.
Mientras que el veterano segunda base Craig Biggio pego dos imparables en tres turnos al bat y anotó tres carreras con una impulsada.
El receptor Brad Ausmus también respondió con el bat oportuno al irse de 5-2 con dos anotaciones y carrera producida.
El factor sorpresa el jardinero izquierdo Orlando Palmeiro que se fue de 3-1 con un par de impulsadas y el guardabosques dominicano Willy Taveras hizo una gran defensa y piso una vez la goma del plato para los Astros.
El abridor Tim Hudson estuvo seis entradas y dos tercios en el montículo para confirmar que no llegó con su mejor control al dar cinco bases por bolas, permitir siete imparables con cinco carreras limpias y retirar a tres bateadores por la vía del ponche.
Hudson (0-1) cargó con la derrota después de haber completado 99 lanzamientos y meter 56 buenos en la zona de strike, pero su control de pelota no fue el mejor y nunca pudo con el bateo oportuno de Ensberg.
Tampoco cambiaron las cosas con el ‘bullpen’ de los Bravos que utilizó a cinco relevistas, pero en el octavo necesitó a tres para poder sacar los outs y el precio fue de un racimo de cinco carreras, que iban a sentenciar el partido.
Chris Reitsma y John Foster que no pudieron sacar nada más que dos outs del octavo episodio y el primero cargó con cuatro carreras limpias y una más fue para su compañero.
Jim Brower tuvo que encargarse de cerrar el episodio, pero el daño ya estaba hecho y los Bravos comenzaron a aceptar la derrota, que los pone de nuevo en situación delicada y más cuando en los próximos partidos tienen que hacer frente a Clemens y Oswalt.
El segundo partido de la serie al mejor de cinco se disputa el jueves, en el mismo escenario del Turner Field de Atlanta con Clemens (13-8, 1.87) por los Astros y Smoltz (14-7, 3.06) para los Bravos.