NUEVA YORK, Estados Unidos, oct. 7, 2005.- Los Yanquis de Nueva York están contra la pared al perder esta noche 7-11 ante Serafines de Anaheim en el tercer partido de la Serie Divisional de la Serie Americana, que aventajan los californianos 2-1. La victoria fue para Scot Shields, quien retiró la quinta y la sexta entrada permitiendo sólo un hit, ponchando a cuatro y otorgando dos bases por bolas. Abrió Byrd, lo siguió Donelly, después de Shields vino Escobar y cerró Francisco Rodríguez.
Aaron Small fue el derrotado, entró a relevar al abridor Randy Jonson en la cuarta y sólo admitió dos carreras por las cinco que permitió “Big Unit”, pero fueron las de la voltereta definitiva, le siguieron Sturtze, Gordon, Leiter y Proctor.
El equipo visitante llegó a tomar ventaja de cinco carreras antes de obtener respuesta. En la misma primera entrada y después de que fueron retirados los dos primeros hombres, Vladimir Guerrero conectó sencillo y lo imitó Bengie Molina, detrás llegó Garret Anderson para conectar cuadrangular por el derecho y colocar la pizarra 3-0.
Otro vuelacercas, pero ahora con uno en base, se presentó en el tercer episodio, nuevamente llegó con dos outs. Chone Figgins fue retirado con fly al izquierdo, Orlando Cabrera respondió con doble, mientras que Vladimir Guerrero murió en rola al parador en corto, entonces se paró en la caja de bateo Bengie Molina para depositar la pelota del otro lado entre izquierdo y central, Ángeles ya ganaba 5-0.
La desventaja se esfumó en un par de entradas. El cuarto capítulo lo inició Hideki Matsui con homerun por el izquierdo. Robinson Cano y Bernie Williams se pusieron en circulación antes de que Tino Martínez fuera dominado con rola por primera que avanzó a sus compañeros, Jorge Posada entró de emergente e impulsó con rola por la inicial, Derek Meter conectó sencillo productor de otra, Alex Rodríguez recibió pasaporte y Jason Giambi recibió al relevista Brendan Donnelly con imparable para colocar el marcador 5-4.
En el quinto capítulo llegó la primera voltereta del juego, nuevamente Matsui comenzó la fiesta, ahora negociando la base por bolas, Robinson Cano lo llevó hasta la registradora con doblete por left-center y anotó con fly de sacrificio de Bernie Williams, Yanquis ya ganaba 6-5.
Pero Serafines no se iba a quedar cruzado de brazos, en la sexta consiguió dos más. Con uno fuera, Juan Rivera conectó doble y anotó la del empate con sencillo de Darin Erstad, después fue dominado Steve Finley y Adam Kennedy conectó sencillo para enviar a su compañero a la antesala, desde donde anotó con imparable de Chone Figgins para el 7-6.
Los neoyorkinos dejaron la casa llena en el sexto, el muchacho Robinson Cano dejó suspirando a Alex Rodríguez, Gary Sheffield y Alex Rodríguez al ser dominado con fly por el central.
Anaheim sí aprovechó una casa llena y aumentó su ventaja en la séptima. Todo comenzó con hit de Guerrero y golpe a Molina, Anderson produjo una con sencillo y José Molina, quien había entrado a correr por su hermano, avanzó a tercera por error del jardinero derecho, Juan Rivera fue dominado pero llegó a la inicial en bola ocupada y Anderson llegó quieto a la intermedia por error de Robinson Cano, Erstad fue ponchado, pero Finley ejecutó el squeezeplay a la perfección para colocar el marcador 9-6.
La ventaja siguió aumentando, dos más en la octava, con hombres en primera y en tercera y un out, Molina conectó sencillo que llevó a la registradora a Figgins, mientras que Anderson lo imitó para que anotara Guerrero y colocar el marcador 11-6.
Como buen capitán, Derek Meter no se dio por vencido y conectó homerun por el derecho para abrir la octava entrada y acercar a los Yanquis 11-7, pero sus compañeros no lo imitaron.