ANAHEIM, Estados Unidos, oct. 11, 2005.- El jardinero-bateador designado puertorriqueño Bernie Williams jugó en el Angel Stadium lo que pudo ser su último partido vistiendo el uniforme de los Yanquis de Nueva York, y lo hizo en un triste momento, cuando el equipo fue eliminado de la contienda por el título de Liga. En Nueva York, durante los partidos de serie divisional, la afición le rindió una ovación como símbolo de despedida, previendo que serían sus últimos juegos con la novena del Bronx.
Williams, que en este invierno seguramente se convertirá en agente libre, aseguró que no serían sus últimos juegos con los Yanquis, pero los Yanquis pueden tener otra decisión.
El pelotero boricua ha jugado 15 años con esa novena neoyorquina, y es líder en partidos de postemporada en jonrones, con 22, y en carreras impulsadas, con 80, en 119 partidos de playoff, además de haberla ayudado a conseguir cuatro títulos de Serie Mundial y seis de Liga Americana.
En caso de que el equipo decida continuar con sus servicios, sería fuera del equipo titular debido a que el mes pasado el boricua cumplió 37 años de edad y por una serie de lesiones ha disminuido considerablemente su productividad.
Su promedió cayó a .249 con sólo 64 carreras impulsadas y 53 anotadas en la campaña que recién concluyó.
Durante la serie de división ante los Angelinos de Los Ángeles, Williams terminó con un modesto .211 de promedio de bateo y en el último partido que su equipo perdió por 5-3 anotó la primera carrera en tres viajes al plato.
"Es muy duro siempre esperar que podemos hacer bien las cosas como equipo", comento Williams. "Nuestra obligación era ganar la serie y al final no pudimos".
La participación de Williams con los Yanquis se inició cuando el equipo era perdedor, y experimentó en sus inicios la decepción de quedar en el último lugar y, últimamente, la satisfacción de ganar Series Mundiales, pero al parecer el toletero nacido en Puerto Rico, en 1968, ya dio al equipo lo que podía.
La decisión final llegará del dueño de los Yanquis, George Steinbrener, quien después de gastarse 205 millones de dólares en una plantilla multimillonaria no va a asimilar tan fácil que por quinto año consecutivo se quede sin luchar por el título de la Serie Mundial.