HOUSTON, Estados Unidos, oct. 25, 2005.- El jardinero Scott Podsednik, de los Medias Blancas de Chicago, jamás se pudo imaginar que su nombre iba estar algún día en el Salón de la Fama, pero a partir de ahora y gracias al jonrón solitario que pegó en el segundo partido de la Serie Mundial será toda una realidad. Los directivos del Salón de la Fama decidieron que el bat con el que pegó el jonrón contra el abridor de los Astros de Houston, Brad Lidge, en la parte baja de la novena entrada y rompió el empate a 6-6 en la pizarra entrará a formar parte de la colección de objetos que ya están el recinto sagrado del deporte del beisbol.
El Salón de la Fama solicitó el bat y los directivos de los Medias Blancas estaban por enviarlo a Cooperstown para que Podsednik tuviese el gran honor no sólo de haber dado el triunfo a su equipo por 7-6 sino además estar entre los legendarios del beisbol profesional.
"Se trata de un momento que nunca se volverá a repetir", explicó Brad Horn, portavoz del Salón de la Fama para argumentar la decisión de haber pedido el bat de Podsednik. "Ese bat siempre será histórico".
El jonrón de Podsednik fue el decimocuarto que se daba en la Serie Mundial y que permitió poner punto final a un partido del ‘Clásico de Otoño’.
"No hay palabras que sirvan para describirlo. Es un honor, sin duda alguna", declaró Podsednik, que no había conectado jonrones en 507 viajes al plato durante la campaña regular y pegó el primero en la serie contra los Serafines de Anaheim en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.