WASHINGTON, Estados Unidos, nov. 10, 2005.- Rafael Palmeiro no será sindicado por cargos de perjurio, luego que un panel del Congreso anunciase el jueves que no encontró pruebas suficientes de que el beisbolista cubano mintió bajo juramento al decir que "nunca consumí esteroides". Seis semanas después de ese testimonio, Palmeiro salió positivo en un control antidopaje y fue suspendido 10 días.
Su club, los Orioles de Baltimore, lo dejaron en libertad al final de la temporada.
"La comisión no planteará que se abra una acusación por perjurio ante el Departamento de Justicia", reza el informe de 44 páginas de la Comisión de Reformas de la cámara baja. "Una acusación es un paso serio. En este, las pruebas ante el comité son insuficientes para ameritarlo".
El informe dice que el panel "no encontró otras determinaciones sobre la veracidad o validez de las declaraciones del señor Palmeiro u otros".
Palmeiro es apenas uno de cuatro jugadores en la historia que han conectado 500 jonrones y 3.000 hits.