TOKIO, Japón, dic. 14, 2005.- Sin decidirse si actuará en el Clásico Mundial de beisbol, el astro japonés Hideki Matsui tiene ante sí el dilema de elegir entre su país y los Yanquis de Nueva York. La cultura japonesa, que da especial valor al deber, pone bajo una fuerte presión a Matsui para que represente a su país en el torneo cuya primera edición será realizada en marzo.
Y a donde quiera que va, la gente le pregunta por qué no se ha decidido. La respuesta es sencilla: "También soy un Yanqui", como dijo a la prensa el martes.
"¨Acaso es mi meta convertirme en campeón de la Serie Mundial en el 2006? Por supuesto", indicó.
La presión se ha hecho más intensa, luego que Sadaharu Oh, legendario jonronero de los Gigantes de Yomiuri, fue nombrado manager del equipo y le pidió personalmente que se una al mismo.
Oh demostró ya su gran poder de convencimiento al persuadir al indeciso Ichiro Suzuki.
Suzuki es quizás el pelotero más completo, pero Matsui sería el bateador de largo metraje de mayor peligro en el equipo.
Japón se quedó fuera del podio de medallas en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 y desde entonces ha tratado de acudir a los torneos internacionales con sus mejores figuras.
Se llevó el bronce en Atenas 2004 con un equipo de profesionales, pero sin sus jugadores en las Grandes Ligas.
Matsui, quien el mes pasado renovó por cuatro temporadas 52 millones con los Yanquis, se ha limitado a señalar que quiere tomar una decisión pronto y que sería una falta de respeto el hacer esperar mucho tiempo a Oh y a los fanáticos japoneses.
En una rueda de prensa la semana pasada, Oh dijo que está totalmente seguro que Matsui se sumará al equipo y tiene abierta una plaza para el jugador.
Japón será sede de la primera ronda del torneo, entre el 3 y 5 de marzo en el Domo de Tokio, conformando el Grupo A junto a Corea del Sur, China y Taiwán.