MAZATLÁN, México, ene. 31, 2006.- Los Venados de Mazatlán cambiaron parte de la fórmula que los llevó el año pasado al título de la Serie del Caribe. Dijeron adiós al poder de Vinicio Castilla y Erubiel Durazo para darle la bienvenida a jugadores de mayor velocidad y contacto. Pero, con un pitcheo igual de poderoso al del 2005, los campeones mexicanos esperan el mismo resultado cuando comience el jueves el clásico caribeño en las ciudades venezolanas de Maracay y Valencia.
Los Venados se enfrentan el jueves en Valencia con los Leones de Caracas, reyes de Venezuela.
"El año pasado teníamos un equipo basado en la fuerza, esta vez llevamos a bateadores más rápidos y de mucho contacto", dijo el dirigente Juan José Pacho, quien condujo a Mazatlán a su segundo título consecutivo en la liga mexicana del Pacífico.
México no contará esta vez con el cerrador Luis Ignacio Ayala, de los Nacionales de Washington, quien el año pasado reforzó al equipo y sacó el último out del partido decisivo frente a República Dominicana.
En cambio, posee abridores de la talla de Francisco Campos, el famoso "Pancho Ponches" de la pelota mexicana, el cubano Ariel Prieto, una máquina de hacer outs, y Pablo Ortega, designado para abrir el partido inaugural.
Ortega, 4-1 en la postemporada, tuvo la segunda mejor efectividad durante el rol regular con 2.49 y lideró la liga con cuatro juegos completos y 94 innings lanzados.
El derecho regresará para el sexto y último juego contra Puerto Rico.
La rotación la complementan Walter Silva y Edgar González.
"Tengo abridores buenos, con la capacidad para salir adelante", dijo Pacho.
El manager reconoció que los Leones y los Tigres del Licey, campeón de República Dominicana, son rivales de cuidado que deben pelear por el título. Los Gigantes de Carolina representan a Puerto Rico.
"Venezuela va a ir con sus mejores hombres y de República Dominicana ya sabemos que año tras año lleva un lineup de Grandes Ligas", afirmó.
La novena sufrió las bajas del venezolano Pedro Castellano, quien decidió no acudir a la serie para atender asuntos familiares, y del segunda base Miguel Flores, lesionado de una muñeca.
La presidencia de la liga buscó reemplazar a Flores con el relevista Scott Chiasson, que salvó 18 juegos para los Mayos de Navojoa, pero el estadounidense declinó la invitación.