CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 8, 2006.- Después de que los organizadores del Clásico Mundial de Beisbol le negaron juegos en Puebla y Monterrey, México enfrentará el 4 de marzo a Diamantes de Arizona, como preparación para el inicio de su participación, programada para el día 7 del mismo mes. Alejandro Hütt, presidente de la Liga Mexicana de Beisbol y jefe de la delegación nacional, indicó que la selección deberá afrontar el juego originalmente programado ante Arizona en Tucson, y buscará otros dos encuentros de preparación antes del arranque del torneo.
México buscaba que le autorizaran juegos de exhibición en Puebla y Monterrey y ante la negativa de Grandes Ligas, amagó incluso con retirarse del torneo que se realizará del 3 al 20 de marzo.
Hütt Valenzuela asistió este miércoles a una rueda de prensa, que estuvo engalanada por los peloteros ligamayoristas Rodrigo López, Esteban Loaiza y Jorge Cantú, así como del oaxaqueño Vinicio Castilla, quien dirigió unas palabras a la nutrida concurrencia vía telefónica.
La otra mala noticia recientemente para México fue la declinación de Nomar Garciaparra por lesión. "Él fue muy honesto con nosotros, tenía toda la intención de jugar, desgraciadamente se lesionó, pero nos avisó con tiempo y eso es algo que le agradecemos", señaló Hütt.
El dirigente señaló que no habrá sustituto para Garciaparra en la lista preliminar, así que el manager Francisco ‘Paquín’ Estrada tendrá que encontrar un primera base entre los 59 preseleccionados anunciados hace una semana.
Así, será el próximo 18 de febrero cuando se anuncie la lista final de 30 peloteros que integrarán la selección mexicana, que se concentrará el 2 de marzo en Tucson, y dos días después enfrentará a los Diamantes en juego de preparación.
Vinicio Castilla se dijo ilusionado por ser parte de la selección, y aunque se encuentra molesto por no jugar en México los partidos de exhibición, señaló que lo mejor será llegar bien entrenado para tomar ritmo lo antes posible.
"Va a ser más difícil para los lanzadores. Ojalá se puedan conseguir otros dos juegos más, pero estamos muy contentos, el hecho de ponerse la camiseta es un gran compromiso y tener el nombre de México en el pecho es una gran responsabilidad", indicó Castilla.