TOKIO, Japón, feb. 28, 2006.- Ichiro Suzuki está ansioso por vestir el uniforme de Japón en el Clásico Mundial de Beisbol para alcanzar una meta que lo elude desde que llegó hace cinco años a las Grandes Ligas: ganar un campeonato. "Llevo cinco años jugando en Estados Unidos y en las últimas temporadas nunca llegamos a los playoffs", dijo el martes en una rueda de prensa el estelar jardinero de los Marineros de Seattle.
"Ahora, voy a jugar por Japón y es una sensación que quiero saborear", agregó.
Japón enfrenta a China el viernes en el Tokyo Dome en el partido inaugural. Juega con Taiwán al día siguiente y cierra la primera ronda el domingo frente a Corea del Sur.
Los dos mejores equipos del grupo avanzan a los cuartos de final en California. Las semifinales y finales del torneo, al que fueron invitados 16 equipos, se disputarán el 18 y 20 de marzo en San Diego.
El manager japonés Sadaharu Oh se expresó confiado de que su equipo ganará la llave asiática.
"Personalmente, creo que Japón es el equipo más fuerte en Asia y queremos terminar como líderes del Grupo A", dijo Oh, rey de jonrones de la liga japonesa con 868.
"Los rivales tendrán que lidiar con nuestra velocidad. Me gustaría ver más jonrones, pero es muy temprano para pedir todo.
Tenemos buenos abridores, buenos cerradores. Creo que podemos obtener los resultados que queremos", indicó.
Suzuki ha bateado de 10-2 en los tres partidos de exhibición del equipo, dos victorias y una derrota.
"Mis compañeros son muy buenos. Con cada partido nos convertimos más en un equipo, y todos tenemos la misma meta", comentó Suzuki.
"Mucha gente dice que quizás he estimulado a mis compañeros al unirme al equipo, pero en realidad es al revés, y estoy muy motivado por jugar en ellos, vestir el uniforme de Japón", señaló.
Oh dijo que espera un difícil partido contra Corea del Sur en al final del Grupo A, y recalcó que seis pitchers coreanos tienen experiencia en las Grandes Ligas.
"No será fácil. Ellos tienen buenos lanzadores, pero nosotros también", expresó.