NUEVA YORK, Estados Unidos, feb. 28, 2006.- La competición del primer Clásico Mundial de beisbol generará algo que no es normal en la filosofía del deporte, que un partido pueda concluir con el marcador empatado. Los organizadores del torneo confirmaron este martes que en las dos primeras rondas de la competición los partidos tendrán como tope la decimocuarta entrada, aunque el marcador esté empatado.
También el comité técnico del torneo decidió que puede suspender los partidos de las semifinales a partir del mismo episodio si la disponibilidad del pitcheo por parte de ambos equipos está en peligro.
La suspensión podría permitir que los equipos recuperasen substancialmente el poder de sus lanzadores para que el partido pueda ser disputado al día siguiente con mejor calidad en todos los aspectos del juego.
El empate tendrá un valor de medio juego ganador y medio perdedor en el porcentaje a la hora de determinar el porcentaje final.
Los organizadores también consideraron el factor de la lluvia y no se van a regir por las normas que están establecidas en la competición de las Grandes Ligas.
Los partidos pueden ser suspendidos por lluvia, aunque no se hayan disputado el número de entradas reglamentarias y si el partido afecta a la clasificación de un equipo, entonces, los organizadores podrán reprogramar el partido para el día siguiente.
Si el partido es suspendido de nuevo por la lluvia en las dos primeras vueltas o no puede ser completado, el equipo que esté por delante en el marcador podría ser declarado ganador con el juego ya superando el tiempo de regulación.
El empate será considerado como tal si se da en el marcador y en última instancia, si el partido no ha alcanzado la regulación, entonces podría declararse como "nulo".
Las normas especiales de reglamento para el Clásico Mundial demuestran que el torneo sigue teniendo demasiadas "características" propias, que de alguna manera pueden desvirtuar la competición deportiva como tal.