TUCSON, Estados Unidos, mar. 6, 2006.- Rodrigo López no se cree que algunos puedan pensar que su elección a última hora como lanzador abridor en el partido inaugural frente a Estados Unidos en el Clásico Mundial de Beisbol es un reconocimiento de que México tiene difícil ganarle al país anfitrión. "Yo no soy tan malo lanzando, es todo lo contrario, el manager Francisco Estrada está moviendo sus piezas, pensando en una sola cosa ganar, incluso a Estados Unidos. Él que piense lo contrario está equivocado", declaró López.
"Estoy listo y espero hacerlo muy bien", indicó el derecho de los Orioles de Baltimore.
López tuvo una foja de 15-12 con efectividad de 4.90 en 35 aperturas, el año pasado. Permitió 28 jonrones en 209 entradas y un tercio, y abanicó a 118 adversarios.
México integra el Grupo B del torneo junto con Estados Unidos, Canadá y Sudáfrica. Los mexicanos debutará el martes ante los favoritos estadounidenses.
"Todo esto es algo muy especial para todos nosotros el representar a México en una competencia internacional. Yo humildemente estoy aquí para hacer lo que manden... me dieron la orden de salir ante Estados Unidos, y salgo a dar lo mejor", comentó López.
Originalmente Oliver Pérez, zurdo de los Piratas de Pittsburgh, fue anunciado para abrir el partido inaugural contra Estados Unidos, pero el cuerpo técnico mexicano cambió de opinión.
El cuerpo técnico mexicano, que incluye además a Fernando Valenzuela, dio "razones de peso" para realizar estos ajustes, señaló López.
"Eso demuestra que me tienen confianza. Otra cosa importante es que a la mayoría de los estadounidenses los he enfrentado, los conozco", agregó.
En la decisión fue determinante, según López, el hecho que los abridores sólo podrán realizar un máximo de 65 envíos, de acuerdo a las limitaciones impuestas por el beisbol mayor de Estados Unidos en la primera ronda.
"Como toda serie corta, cualquier cosa puede pasar... creo que este equipo puede llegar muy lejos", expresó López.