SAN FRANCISCO, Estados Unidos, abr. 5, 2006.- El programa de televisión de Barry Bonds debutó el martes y el tema de los esteroides fue protagonista. ‘Bonds on Bonds’ salió al aire por una cadena deportiva estadounidense y abrió con escenas de aficionados abucheando, una jeringuilla arrojada al toletero de los Gigantes de San Francisco, y los comentaristas discutiendo las acusaciones de uso de esteroides que flotan sobre el jugador.
"Si son felices haciendo todo lo posible por destruirme o lo que sea que tratan de hacer, adelante. No me molesta", dijo Bonds. "No me pueden herir más de lo que ya lo han hecho. No pueden herir a mi familia más de lo que lo han hecho".
Bonds siguió hablando y en un momento se le aguaron los ojos.
"Me pueden apalear, no me importa. Nunca me importó. En el beisbol, si me quieren aplastar, háganlo. Todo el que me conoce sabe... que no me importa. Pero hay tanta gente que depende de que me mantenga fuerte".
Bonds ha enfrentado preguntas sobre el uso de esteroides durante años, y ahora encara nuevas acusaciones tras la publicación del libro ‘Game of Shadows’, que detalla su supuesto uso de sustancias controladas durante al menos cinco temporadas.
El libro fue uno de los detonantes para que el comisionado de Grandes Ligas Bud Selig ordenara la semana pasada una investigación acerca del uso de esteroides en el beisbol.
En el programa, Bonds bromeó sobre matar a alguien debido a todo lo que ha pasado, se sorprendió por la cantidad de periodistas que lo sigue desde que salieron a la luz pública algunos fragmentos de ‘Game of Shadows’, y comparó la correspondencia con insultos racistas que recibe con lo que Hank Aaron sufrió cuando quebró el récord de jonrones de Babe Ruth en 1974.
Bonds comenzó la campaña con 708 cuadrangulares, a siete de superar a Ruth para ocupar el segundo lugar, y a 48 de quebrar la marca de Aaron.
El jardinero dijo que ya superó la "estatura" de Ruth y Aaron y que su enfoque no está en el récord.