CHICAGO, Estados Unidos, jul. 3, 2006.- El venezolano Ozzie Guillén descubrió este lunes que una terapia para moderar su temperamento le dio consejos valiosos sobre cómo usar su vocabulario y le permitió hablar, algo que el manager de los Medias Blancas de Chicago disfruta especialmente. "Estoy agradecido por haber hecho esto. Me alegra que haya terminado, y mucha gente estará muy emocionada al escuchar que Ozzie finalmente recibió su castigo e hizo lo que debía hacer", dijo Guillén tras una sesión de dos horas con un consejero especialista.
El comisionado de las Grandes Ligas, Bud Selig, multó a Guillén y le ordenó asistir a las sesiones terapéuticas, el mes pasado, después que el manager arremetió con diversos insultos contra Jay Mariotti, columnista del Chicago Sun-Times.
Durante su arranque de ira, Guillén empleó un término despectivo que hace referencia a la orientación sexual de una persona.
El club no identificó al consejero ni mencionó cuál es su especialidad, pero Guillén dijo antes del juego del lunes contra Baltimore que habló mucho durante la sesión y que una parte de esta se concentró en su vocabulario.
"Hay muchos términos diferentes que uno puede usar cuando va a hablar con alguien. Hay muchas cosas que uno no puede decir sobre alguien, aunque quiera decirlas", dijo el manager.
"Fue algo agradable. Pensé que esto sería algo así como: 'Dios mío! Me voy a dormir y voy a dejar que este tipo hable. Pero yo hablé la mayor parte del tiempo y él me hizo muchas preguntas".
Guillén dijo que disfrutó la sesión y tiene otra prevista después de que dirija al equipo de la Liga Americana en el Juego de Estrellas, previsto para la próxima semana en Pittsburgh.
El timonel habló de cuál fue su principal aprendizaje.
"Hay que ser cortés", concluyó.