COOPERSTOWN, Estados Unidos, jul. 31, 2006.- El cerrador Bruce Sutter reconoció que no terminó su carrera como hubiera querido, pero el domingo quedó atrás el recuerdo de lesiones y abucheos al convertirse en el primer miembro del Salón de la Fama que jamás abrió un partido en las Grandes Ligas. "Estoy asustado", expresó Sutter, quien ingresó al Salón con Hoyt Wilhelm, Rollie Fingers y Dennis Eckersley como los únicos lanzadores de relevo con esa distinción.
Aunque Sutter fue el único jugador seleccionado por la Asociación de Redactores de Beisbol de Estados Unidos, formó parte de la más numerosa generación de nuevos miembros en la historia del Salón de la Fama. Un grupo de 17 jugadores y ejecutivos del pasado de segregación racial que tuvo el beisbol, todos fallecidos, fueron también incorporados, incluyendo a Effa Manley, la primera mujer con semejante distinción.
Los otros seleccionados por el comité especial de las Ligas Negro y de la Liga Pre-Negro fueron Ray Brown, Willard Brown, Andy Cooper, Frank Grant, Pete Hill, Biz Mackey, Alex Pompez, Cum Posey, Louis Santop, Mule Suttles, Ben Taylor, Sol White, J.L. Wilkinson y Jud Wilson, y los cubanos José Méndez y Cristóbal Torriente.
"Me gustaría volver el tiempo atrás y jugar un partido más", dijo el cerrador Sutter, 18 años después de dejar el beisbol, deporte en el que fue abucheado sin cesar cuando las lesiones minaban su talento.
Como lo hizo en su trayectoria estelar de 12 años, Sutter fue el cerrador del día. Y se esforzó por contener la emoción en su discurso, en que rindió homenaje a todos los que le ayudaron a convertirse en el primer miembro del Salón de la Fama que nunca abrió un partido en su carrera.
"Este día es de las personas que me ayudaron en todo el trayecto. Yo no estaría aquí sin ellos", manifestó Sutter, con su conocida barba ahora grisácea. "Mi papá nunca se cansó demasiado de jugar a atrapar la pelota. Su temperamento se imprimió en mí", señaló.
El primer orador de la ceremonia fue Buch O'Neil, de 94 años, quien recibió una ovación de pie antes y después hablar. O'Neil, uno de las fuerzas determinantes en la creación del Museo del Beisbol de las Ligas Negro en Kansas City, Misurí, obtuvo mucho apoyo de la generación de las Ligas Negro, pero no en la votación.
"No tengo la menor idea de porqué él no fue elegido", dijo el ex astro de las Ligas Negro y miembro del Salón de la Fama, Monte Irvin.