SAN FRANCISCO, Estados Unidos, ago. 28, 2006.- El entrenador personal de Barry Bonds regresó este día a la cárcel al ser declarado en desacato por negarse a testificar frente a un jurado que investiga al toletero de los Gigantes de San Francisco. Greg Anderson podría pasar más de un año preso mientras el jurado investiga a Bonds por perjurio y evasión de impuestos relacionada con sus ingresos por las ventas de objetos de su carrera deportiva.
Anderson, que ha comparecido cinco veces frente a jurados federales investigadores y se ha negado a responder preguntas pertinentes, fue declarado en desacato el mes pasado, pero liberado en dos semanas al vencer el mandato de ese jurado.
"A veces el hecho de estar en la congeladora por mucho tiempo puede tener un efecto terapéutico y hacerle cambiar de parecer", dijo el juez federal William Alsup durante la rencorosa audiencia de una hora, después de la cual las autoridades se llevaron a Anderson a la cárcel.
"Tal vez en 16 meses cambiará de parecer", dijo Alsup, en alusión al mandato del jurado.
Mark Geragos, abogado del entrenador, dijo que apelará.
Las preguntas formuladas, y que Anderson se negó a responder, incluían si el entrenador inyectó a Bonds con esteroides y si "Anderson conoce a Barry Bonds o Gary Sheffield".
Se trata de determinar si Bonds mintió bajo juramento cuando declaró ante un jurado investigador en 2003 que no usó conscientemente esteroides y que Anderson le suministró lo que él creía era aceite de lino y bálsamo para la artritis.