DETROIT, Estados Unidos, oct. 7, 2006.- El venezolano Magglio Ordóñez fue clave en el ataque de los Tigres de Detroit y el abridor Jeremy Bonderman hizo un excelente trabajo sobre la lomita para eliminar a los Yanquis de Nueva York al derrotarlos 8-3 y hacerse del derecho de disputar el título de la Liga Americana. La victoria de los Tigres dejó la serie divisional que se jugaba al mejor de cinco con números definitivos de 3-1, y les dio el derecho de jugar por el título de Liga contra los Atléticos de Oakland que un día antes vencieron 8-3 ante los Mellizos de Minnesota.
Los Tigres avanzaron al título de Liga por primera vez desde 1987, y el martes iniciará la serie al mejor de siete entre Detroit y los Atléticos. Esta será la primera vez que ambos equipos se encuentren en una etapa final desde 1972.
Los Yanquis fueron eliminados de la primera fase final por segunda ocasión consecutiva a pesar de ser el club que tiene una nómina de 200 millones de dólares, y no han ganado un título mundial desde el 2000.
El ataque desplegado por los Tigres inició en el segundo episodio con racimo de tres, y con otro ramillete de tres carreras más sellaron el triunfo para pasar a la final por el título de Liga.
En la segunda entrada Ordóñez (1), que se fue de 4-2, con dos impulsadas y tres anotadas, se voló la barda por todo lo alto del jardín central, sin gente en el camino para dar movimiento a los números.
En ese mismo episodio el guardabosques Craig Monroe (2) también hizo sonar el madero con batazo de cuatro esquinas para botar la pelota del parque llevándose al receptor puertorriqueño Iván Rodríguez por delante para colocar números parciales de 3-0.
En el siguiente episodio Rodríguez hizo lo propio y con sencillo empujó a Ordóñez a la timbradora con la cuarta carrera para Detroit.
El otro racimo de tres de los Tigres fue en el quinto episodio e inició con sencillo de Ordóñez por el jardín izquierdo, con el que impulsó la carrera del segunda base dominicano Plácido Polanco.
El parador en corto venezolano Carlos Guillén reforzó el ataque con doble a lo profundo del jardín derecho para llevar a Sean Casey a la timbradora, mientras que Rodríguez cerró la cuenta con volado de sacrificio que permitió a Ordóñez llevar en sus botines la carrera que dejó la pizarra 7-0.
En la parte baja de la sexta entrada continuó la imparable ofensiva de los Tigres con doble de Casey que impulsó a Polanco con la octava y última carrera de Detroit.
La reacción de los Yanquis fue tardía e insuficiente, y en la séptima entrada el bateador designado japonés Hideki Matsui pegó rodado por la primera base y ayudó al parador en corto Derek Jeter a anotar la primera carrera del equipo neoyorquino.
Los Yanquis mantuvieron la respuesta en la novena entrada por conducto del receptor puertorriqueño Jorge Posada (1), que botó la pelota del parque con el guardabosques venezolano Bobby Abreu en los senderos para dejar la pizarra 8-3.
La victoria fue para el abridor Bonderman (1-0) en ocho entradas y un tercio, en los que permitió cinco imparables, dos carreras, dio una base y ponchó a cuatro.
El derrotado fue el también abridor Jaret Wright (0-1) en dos episodios y dos tercios, en los que fue castigado con cinco incogibles, incluidos dos jonrones y cuatro carreras, dio una base y ponchó a uno.
Después de que los Tigres perdieron el primer juego de la serie 8-4 ante el lanzador de los Yanquis, Chien Min Wang, en el segundo partido subieron al montículo a Jamie Walker, que respondió con un triunfo por 4-3 para empatar la serie, y en el tercero Kenny Rogers subió a la lomita para dar ventaja en la serie de 2-1 a Detroit con una victoria por blanqueada de 6-0.
La blanqueada que Rogers impuso a los Yanquis fue la primera que sufrió el equipo neoyorquino en una serie final.
El primer partido de la serie al mejor de siete entre los Tigres y los Atléticos se jugará el próximo martes a las 8:05 hora del Este. Hasta este momento, ninguno de los dos equipos ha dado a conocer a sus abridores.