SAN LUIS, Estados Unidos, oct. 24, 2006.- Los dueños de los equipos del beisbol profesional de las Grandes Ligas y el sindicato de jugadores dieron a conocer de manera oficial el acuerdo del nuevo convenio colectivo que firmaran para los próximos cinco años. Los directivos de las Grandes Ligas, encabezados por el comisionado del beisbol, Bud Selig, y el presidente del sindicato de jugadores, Donald Fehr llegaron a San Luis para ofrecer antes que de comienzo esta noche el tercer partido de la Serie Mundial una conferencia de prensa en la que dieron a conocer los detalles del acuerdo que estará vigente hasta la temporada del 2011.
El acuerdo sobre el nuevo convenio tendrá que ser ratificado tanto por los dueños de los equipos como por el sindicato de jugadores.
Los abogados de ambas partes llegaron al acuerdo el pasado viernes y durante el fin de semana han estado trabajando en la redacción final y ponerlo por escrito.
El actual convenio que fue firmado en agosto del 2002 expira el próximo 19 de diciembre y marco en punto de partida de una nueva estabilidad laboral dentro del deporte pasatiempo nacional que no tuvo entre 1972 y 1995 cuando se dieron ocho paros, el último fue la huelga de 1994 y que costó la cancelación de la Serie Mundial.
Con el nuevo acuerdo laboral serán 16 los años consecutivos que no habrá problemas laborales en el béisbol profesional, toda una marca en la historia del deporte pasatiempo nacional.
El manejador de los Tigres de Detroit, Jim Leyland, dijo que era algo positivo el ver que ambas partes habían llegado a un acuerdo laboral y que el aspecto deportivo seguía su cauce normal.
"Considero que siempre es mucho más fácil la relación entre ambas partes cuando se hace dinero", comentó Leyland. "Tanto los dueños como los jugadores y en nuestro deporte en general todos estamos poniendo algo de dinero dentro de los bolsillos".
El nuevo acuerdo alcanzado mantiene los principios básicos del que aun está vigente y simplemente se han hecho pequeñas modificaciones a aspectos como el impuesto de lujo y la repartición de dinero entre los mercados con mayores ingresos y los menores.
De acuerdo a fuentes cercanas a la negociación consultadas por EFE, la modificación en el impuesto de lujo ha sido el incrementar de 136,5 millones de dólares el costo máximo de los salarios de una plantilla a 148, lo que representa un incremento del cinco por ciento.
En cuanto al salario mínimo también ha sufrido un incremento al pasar de 327.000 dólares a 380.000 dólares para a la vez quedar eliminada la compensación que existía actualmente para algunos agentes libres con nuevos equipos y jugadores del sorteo aficionado.
El convenio establece sanciones para aquellos equipos que no cumplan con los objetivos de la redistribución de los ingresos, mientras que el apartado relacionado con los controles antidopaje se mantienen los mismos que fueron aprobados el pasado noviembre con medidas mas estrictas sobre el consumo de esteroides y anfetaminas.
Sin embargo, en este apartado se piensa que ambas partes tendrían que haber trabajado más en el asunto para conseguir medidas más severas que las actuales.