SEATTLE, Estados Unidos, dic. 15, 2006.- Bill Bavasi no entendió completamente el valor de firmar a Miguel Batista hasta que se filtró información sobre un acuerdo alcanzado entre el veterano lanzador dominicano y los Marineros de Seattle. "Se sintió maravilloso cuando lo contratamos, pero fue mejor cuando recibí esas dos llamadas de clubes que tenían mucho interés en él", informó Bavasi. "Son personas que realmente respeto".
Batista finalizó un contrato de tres años por 25 millones de dólares. La contratación añade a otro abridor con cualidades probadas en la rotación, pero uno con una foja perdedora en su carrera y que no sería la opción principal entre los lanzadores que la gerencia y los fanáticos han estado buscando.
Batista, quien cumplirá 36 años a principios de los entrenamientos de primavera, estará lanzando para su séptimo equipo. En su segunda estadía en Arizona la temporada pasada, Batista empató su mejor marca con 11 victorias y rebasó las 200 entradas por primera vez en su carrera. Inició 33 partidos y tuvo un porcentaje de carreras limpias admitidas de 4,58.
"Comenzamos con 20 y luego fuimos reduciendo la lista hasta que quedó un equipo con el que yo estaría más interesado en jugar", informó Batista. "Creo que es la mejor opción".
Batista debería complementar la rotación de Seattle, pero su contratación no ha calmado la ira de los fanáticos contra los Marineros por haber dejado pasar a Jason Schmidt, quien firmó con los Dodgers. Seattle aún tiene una vacante en su rotación, y Bavasi dijo el jueves que el equipo aún no se rinde en sus esfuerzos por completar un acuerdo.
"El mercado de lanzadores realmente estuvo agresivo y no podías descuidarte con estos sujetos", informó Bavasi.