DETROIT, Estados Unidos, mar. 29, 2007.- El fantasma de las lesiones vuelve a hacer acto de presencia como cada inicio de temporada dentro del beisbol profesional de las Grandes Ligas y esta vez el afectado es el lanzador zurdo Kenny Rogers, quien no podrá comenzar la nueva campaña con los Tigres de Detroit. Rogers comenzará la temporada en la lista de lesionados de 15 días con carácter retroactivo al 25 de marzo y se perderá al menos una partido como abridor.
El zurdo estelar de los Tigres sufre cansancio en el brazo y necesita mantener reposo para que pueda recuperarlo por completo.
De acuerdo al gerente general de los Tigres, Dave Dombrowski, Rogers había acudido a un especialista y no sabían todavía cuanto tiempo podría necesitar para recuperarse.
Lo que si tienen claro ya dentro de la organización de los Tigres es que Rogers se perderá al menos una salida como abridor con el equipo.
El derecho Chad Durbin ocupará el puesto de Rogers en la rotación de los Tigres y el zurdo Bobby Seay será incorporado a la plantilla de los 40 jugadores.
A pesar de tener 42 años, Rogers se mantiene en plenitud de forma gracias a su gran espíritu competitivo, fuerza mental y ética profesional, que le han permitido rendir al máximo en el montículo.
Rogers también ha sabido evolucionar de ser un lanzador que utilizaba la potencia como su mejor arma cuando comenzó la carrera en 1989 con los Vigilantes de Texas a otro más estratega y experimentando con variedad de lanzamientos después de pasar por los equipos de Atléticos de Oakland, Mellizos de Minnesota y Yanquis de Nueva York.
La pasada temporada, Rogers fue decisivo en los triunfos de los Tigres, ganadores del banderín de la Liga Americana después de conseguir marca de 17-8 con 3.84 de promedio de efectividad, 99 ponches y dar 66 bases por bolas en 34 salidas al montículo.
"Tenemos toda la confianza de que Kenny pueda volver a la competición en plenitud de forma y ser el lanzador que tanto nos ayudó la pasada temporada", declaró Dombrowski.