CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 24, 2007.- El número de jugadores mexicanos en Grandes Ligas es nuevamente de 13, como se inició la temporada, debido a que los infielders Jorge Cantú y Óscar Robles fueron llamados de sucursales por Mantarrayas de Tampa Bay y Padres de San Diego, respectivamente. Fueron más de 30 los mexicanos que jugaron durante la pretemporada pero sólo 13 los que iniciaron la campaña regular, el número bajó a 11 por las lesiones de Esteban Loaiza y Rodrigo López, y ahora son nuevamente 13, con la esperanza de que sean 15 cuando se recuperen los lanzadores.
El caso del tamaulipeco Cantú fue por la lesión del tercera base Akinori Iwamura, quien estará en la lista de lastimados por 15 días. Cantú estaba en Durham, en AAA, donde apenas estaba bateando promedio de .267 con cinco dobles, un triple y ocho carreras producidas en 19 partidos.
Jorge Cantú fue dado de baja un día antes de iniciar la temporada de Grandes Ligas y deberá aprovechar al máximo estos 15 días que esté lastimado el japonés, quien es noveno en la Liga Americana con .339 de porcentaje y es el líder del equipo en carreras anotadas con 15 y en bases por bolas recibidas con 15 también.
En cuanto a Óscar Robles, debutará en la Gran Carpa con los Padres ya que las campañas anteriores estuvo con Dodgers de Los Ángeles y en el invierno fue adquirido por San Diego, con quien tuvo muy buena actuación en la pretemporada pero fue enviado a sucursales, donde estaba bateando .309 con tres triples, tres dobles, seis carreras producidas y seis anotadas.
Además, el ex pelotero de los Diablos Rojos del México subió en lugar de un pitcher, lo que podría ser un buen indicio ya que no sustituye a algún lastimado, en la sucursal de Pórtland jugó en todas las posiciones de cuadro, pero principalmente en la tercera base, está muy bien en su condición física y él espera acabar la temporada con Padres, en donde actúa el también mexicano Adrián González.