Diego Maradona
 
Nombre: Diego Armando Maradona
Fecha de nacimiento: 30 de octubre de 1960
Lugar de nacimiento: Buenos Aires, Argentina
Nacionalidad: Argentina
Característica: El mejor jugador de la historia
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 
 
Díos sí existe y se llama Diego.

El nombre de Diego Armando Maradona es sinónimo de éxito, clase, calidad, excelente toque y manejo del balón, un gran ídolo del futbol, es Dios dentro de las canchas y es difícil que alguien se acerque siquiera a él. Pero con su nombre también está acompañado el escándalo fuera de las canchas, las malas compañías, las influencias negativas, las adicciones, ahí se muestra como un ser humano vulerable, que tiene equivocaciones y, al estar en el nivel en que vivió siempre, mucho más propenso a caer, y más aún a ser expuesto pues es una persona publica.

El 30 de octubre de 1960, en el hospital Lanas al sur de Buenos Aires, no sólo vio la luz un niño, nació una leyenda del futbol argentino y mundial, Diego Armando Maradona, quien es recordado y admirado por gran parte de la afición del balompié de todo el mundo debido a la calidad que demostró a lo largo de su carrera y aunque hay gente que lo ataca por no ser un deportista fuera de las canchas, quienes lo quieren e idolatran le perdonan absolutamente todo.

Hablar de este futbolista argentino es sumergirse en un sinfín de buenos recuerdos como por ejemplo el impresionante manejo y toque de balón con su pie izquierdo, la increíble finta y la gran visión de juego que tenía. Fue un extraordinario lanzador de tiros libres, y como olvidar que la velocidad que imprimía a sus acciones le convertía en un jugador desequilibrante.

Es un hecho que su vida personal y privada no es para nada ejemplar porque se trata de un personaje polémico, que no puede ser considerado como ejemplo para los niños, sus problemas con la cocaína, sobre todo, no pueden ser justificados, pero sí entendidos, es una persona que desde siempre se ha dedicado al futbol, que no tuvo una educación que lo hiciera madurar mentalmente y que, como suele suceder con la gente famosa, estuvo rodeado de gente que sólo le decía lo bueno que era en grado superlativo, por lo que le cuesta trabajo entender las críticas.

La aventura de Maradona inició desde temprana edad cuando a los nueve años empezó a jugar para Cebollitas, formación infantil de Argentinos Juniors. En este equipo demostró su calidad a pesar de ser aún muy pequeño, pero eso le sirvió para ingresar en 1976 a las filas de Argentinos Juniors.

Fue el 20 de octubre de ese año que el delantero debutó en la Primera División del futbol argentino, y a dos días de su presentación marcó sus dos primeros goles con este club donde se jugó hasta finales de 1980.

Su siguiente equipo fue Boca Juniors, uno de los equipos más representativos de Argentina, con el cual vivió casi un romance, pues ambas partes se necesitaban mutuamente. Maradona llevó desde niño los colores de este club en las venas, y aunque dicho equipo no tenía el interés y el dinero para hacerse de los servicios del jugador, éste consiguió cumplir su sueño de vestir la camiseta azul y oro.

Boca le dio proyección a Diego, y como era de esperarse las ofertas por parte de equipos europeos no se hicieron esperar. El Barcelona de España, que es uno de los clubes más ricos del mundo, le llegó al precio y para 1982 el delantero argentino ya vestía los colores blaugrana.

El 4 de septiembre de ese año fue el debut oficial de Maradona, con una derrota ante el Valencia, en Mestalla, por 2 a 1. Cuando llevaba 13 partidos y 6 goles en su cuenta personal, una hepatitis lo obligó a estar en reposo absoluto.

Pero como este futbolista tenía hambre de triunfo y mucho por demostrar, se recuperó y tres meses después reapareció con el cuadro catalán, por lo que el 12 de marzo jugó contra el Betis. Además el técnico era otro y las posibilidades de soñar también, César Luis Menotti y la Liga se ofrecían, con los brazos abiertos.

Cuando todo parecía que volvía a tomar su rumbo, el 24 de septiembre de 1983 apareció Andoni Goikoetxea quien le cometió una fuerte falta a Maradona lo que le provocó una lesión y muchos llegaron a pensar que su carrera se había acabado, o que quizá habría que esperar demasiado para volver a verlo en un campo, en el mejor. Pero no fue así, porque sólo necesito el astro Argentino poco más de tres meses para volver a las canchas.

AL RESCATE DEL NÁPOLES.

Después de tantos incidentes que Maradona superó en el Barcelona, se suscitó otro, el club ya no lo tenía contemplado en sus planes, por lo que en 1984 un equipo italiano, el Nápoles que se encontraba al borde del descenso se interesó por el argentino y se hizo de sus servicios.

El delantero no se alarmó ante la situación en la que se encontraba su nuevo club, sino al contrario, al darse cuenta que este equipo era discriminado por gran parte de Italia, el sentimiento de revancha lo motivó a llevar de la mano con su talento al Nápoles hacia los primeros lugares de la tabla del torneo de aquel país.

Fue así como la palabra descenso ya era desconocida por el club italiano, y en 1987 tras 60 años de espera consiguió su primer título. Pero en las siguientes dos temporadas no pudo repetir la hazaña, aunque sí lograron conseguir ganar uno de los títulos más importantes del mundo, la copa UEFA, campeonato que el Nápoles consiguió por primera vez.

Para 1990 Maradona le daba a este equipo su segundo título, pero un año después un caso de doping provocó que fuera expulsado del equipo napolitano y apartado durante 15 meses de las competencias internacionales.

El final de la carrera de este astro argentino ya se veía venir, pero el 28 de septiembre de 1992 volvió a pisar un campo de juego, con su regreso a España, ahora con el Sevilla, equipo donde sólo estuvo una temporada.

ARGENTINA LO ESPERABA PARA DARLE LA DESPEDIDA.

El retorno a el país que lo vio nacer era inevitable, por lo que en 1993 es fichado por el Newell’s Old Boys, donde sólo jugó cinco partido y no anotó ningún gol.

Para su fortuna, Boca Juniors lo recibiría con los brazos abiertos, y que mejor que terminar su carrera con el equipo de sus amores. En el club xeneise se mantuvo hasta 1997.

Los constantes controles antidoping eran ya una constante para Maradona, y fue quizá eso lo que hizo que tomara la decisión de decir adiós a las canchas, que sucedió durante en un juego contra River Plate el 25 de Octubre del 97, en el estadio Monumental, entonces sería este su último partido oficial.

EL INOLVIDABLE 10 ARGENTINO.

A pesar de que en 1978 Maradona ya se había convertido en la estrella de Argentinos Juniors y tenía un año de habert debutado en la selección mayor, no fue convocado para disputar la Copa del Mundo que se celebró ese año en Argentina y en la que el trofeo se quedó ahí mismo.

Un año más tarde, en Japón, se proclamó campeón del mundo en categoría juvenil. Su participación fue determinante para que la selección absoluta argentina, que era dirigida por Carlos Salvador Bilardo, y que integraban inolvidables leyendas como Jorge Alberto Valdano, Óscar Alfredo Ruggeri y Jorge Luis Burruchaga ganaran la Copa del Mundo celebrada en 1986 en México.

Nunca en la historia se podrá olvidar que durante ese mundial en el partido entre Argentina e Inglaterra, Maradona marcó uno de los goles más bellos que se recuerdan, desbordando desde su propio campo a cuantos rivales le salieron al paso, también ese día anotó con “la mano de Dios”.

La siguiente Copa Mundial tenía como sede Italia. Diego atravesaba por un excelente momento en su carrera, y Argentina estuvo cerca de lograr el bicampeonato al enfrentarse en la final a la selección de Alemania.

Pero la hazaña no se logró, pues una decisión arbitral al otorgar un penal a la selecciónd e Alemania de parte del uruguayo naturalizado mexicano, Edgardo Codesal, que hasta la fecha sigue siendo polémica, fue determinante para que los argentinos se conformaran con el subcampeonato.

Sus ya citados problemas extradeportivos y cierta pérdida de condición física auguraban su decadencia cuando fue convocado en 1994 para disputar en Estados Unidos su tercer Mundial. Maradona jugó de manera espectacular en las victorias argentinas frente a Grecia y Nigeria y demostró que sus detractores se equivocaban.

Sin embargo en el transcurso de la justa mundialista dio positivo en un control antidopaje y fue expulsado de la misma, por lo que Maradona ya no volvió a vestir la camiseta celeste. Diego había hecho hasta lo imposible por ponerse en forma y estar presente en esa Copa del Mundo, ya tenía problemas con la FIFA y el organismo, encabezado por el brasileño Joao Havelange, lo dejó fuera.

DIEGO, EL ETERNO ÍDOLO ARGENTINO.

Diego Armando Maradona estuvo viviendo en Cuba, sin embargo en Argentina se le extraña y una prueba de ello es el museo M10 que se inauguró el año anterior, y en donde se exponen alrededor de 600 objetos que él y su familia atesoraron durante años, reflejando distintos momentos de su vida. Incluso, hay una religión que lleva su nombre y que lo adora como Dios, la Iglesia Maradoniana.

Y es que la popularidad del “Pelusa” en Argentina es impactante, para los habitantes de la nación sudamericana no hay ni habrá nadie como él. A nivel mundial hay discusión sobre quien es mejor, el “Rey Pelé” o él, las opiniones están divididas, es muy difícil establecer porque no jugaron en la misma época, tal vez el Diego tenga ventaja porque hay más gente que lo vio jugar, pero de Edson Arantes aún se tiene presente su figura pulcra e íntegra fuera de las canchas.

Su vida corrió peligro en abril del año 2004, una descompensación cardiaca lo colocó al borde de la muerte, incluso, se le encontraron 900 miligramos de cocaína en un análisis de orina que se le realizó mientras se debatía entre la vida y la muerte.

Afortunadamente, el Diego sobrevivió y no sólo eso, poco después se sometió a cirugía para bajar de peso, logró ponerse en excelente condición e ingresó al mundo de la farándula en su natal Argentina, su programa, llamado 'La noche del 10', tuvo un éxito rotundo en sus 13 emisiones, mientras que en el terreno deportivo, le ofrecieron formar parte del cuerpo técnico de la selección argentina para el Mundial Alemania 2006.