CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 20, 2003.- ¿Qué pasa en los "Grandes", que los "Chicos" ganan?
Este jueguito no tiene palabra de honor. Primero sucedió en el Masters, en donde el canadiense Mike Weir fue quien sorprendió coronándose ante el asombro de todos. Ahora tocó el turno a Jim Furyk superando en el Abierto de los Estados Unidos a quienes en el papel se veían muy superiores. Será que el golf está regresando a lo que siempre fue, un juego en donde gana cualquiera de los participantes que probaron tener nivel, primero, para calificar y, después, para competir. Será que cuando llega un "Grande", quien ha ganado todo menos uno, se presiona de tal manera que "las ganas de ganar" lo matan.
Hoy, el magnífico nivel de juego que se tiene en el golf profesional hace que el aparente "patito feo" termine convirtiéndose en el mejor de los galanes. No es que piense que Weir y Furyk sean golfistas de segunda, pero sus números no prometían mayormente.
Weir, de 33 años, con 11 de profesional, hasta el año pasado sólo había logrado tres títulos en seis años participando en el PGA Tour (antes jugaba en el Canadian Tour). Este año está que no cree en nadie: Ocupa el primer lugar en la lista de dinero con cuatro millones 46 mil 392 dólares ganados. Tres veces ha ganado en el PGA Tour: En febrero, el Bob Hope Chrysler Classic y el Nissan Open. En abril, el Masters. Tres veces tercero: En el AT&T Pebble Beach Nacional Pro-Am; en el Memorial Tournament y en el pasado US Open.
Jim Furyk, curiosamente, es de la misma edad (33 años) y tiene los mismos 11 de profesional. En su carrera hasta el 2002, había conquistado siete títulos, uno por año desde 1995, excepto en el '97. Pero este año los resultados están impresionantes: Ocupa el tercer lugar en la lista de dinero, con tres millones 927 mil 962 dólares. En 15 torneos en que ha participado, pasó el corte en 14; en 12, ha terminado entre los mejores veinticinco y en 11 entre los mejores diez. Tiene un primero y un segundo lugar. En el Masters terminó en la cuarta posición.
Faltan dos Majors por jugar: El Abierto Británico que se jugará del 14 al 20 de julio en el complicadísimo campo de Royal St. George´s, par 70 de seis mil 947 yardas localizado en Sándwich, Inglaterra y el Campeonato de la PGA del 11 al 17 de agosto, que pondrá a prueba a otro par 70 de 7 mil 98 yardas, el campo del Oak Hill Country Club situado en Rochester, Nueva York. No tengo duda que en ellos también tendremos sorpresas. Creo que los jugadores "chicos" se acabaron y que, como siempre, ganará quien menos errores cometa en el campo, quien mantenga su bola en medio de los estrechos fairways, alejado de la alta greña del rough. Finalmente, gana quien además juegue mejor el green.
En Inglaterra, cuidado con Justin Rose y no me sorprenderá que repita alguno de los dos campeones de torneos Gran Slam de este año... a pesar de ser "patitos feos".
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