CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 1, 2003.- Amigos, todo está listo para el inicio de los playoffs en la Liga Mexicana y, de nueva cuenta, Diablos y Tigres van como favoritos para llegar a la final por quinto año consecutivo, algo que sería histórico en nuestro circuito de verano.
Por lo pronto, quedaron como líderes en sus respectivas zonas y se les ve muy fuertes llegando a la postemporada. Tigres se basa en un excelente pitcheo abridor y, en Puebla, son casi invencibles. Los Diablos tienen una de las mejores ofensivas de la Liga y son los actuales monarcas.
Por supuesto, para los otros seis clubes que están con vida el gran reto es acabar con la hegemonía de Felinos y Pingos y, por lo tanto, Pericos, Sultanes, Saraperos, Leones, Guerreros y Piratas están con la idea de acabar con esta racha impresionante de finales de los ex-rivales de la “Guerra Civil”. La primera oportunidad será para Puebla que enfrentará a los Diablos, desde este sábado, en el Foro Sol y para Campeche que será visitante ante Tigres en la Angelópolis.
La posibilidad que se maneja de que José Luis Sandoval vaya a los Padres de San Diego al finalizar su compromiso con los Diablos nos sorprende, no por la capacidad del parador en corto de los Diablos, que todos conocemos, sino por que llega hasta este momento cuando el popular "Borrego" nos ha enseñado sus facultades por más de una década. Es cierto que en el ‘93 estuvo cerca de las Mayores con los Piratas de Pittsburgh, pero en aquel momento el short stop titular era Jay Bell y resultaba imposible moverlo de su puesto.
A José Luis lo hemos seguido toda su carrera y siempre hemos pensado que es material de Grandes Ligas, nadie fildea como él y al bat es muy peligroso. En esta temporada con el México, volvió a dar cátedra en las paradas cortas y terminó con 22 cuadrangulares y 91 carreras impulsadas, entre los líderes de esos dos departamentos. A sus casi 34 años, por fin voltean a verlo y a lo mejor termina el año otra vez en un dugout con Miguel Ojeda, aunque ahora en la Gran Carpa. Lástima que el "Borrego" no tuvo antes esta oportunidad.
En Grandes Ligas, los equipos que tienen esperanzas de playoff realizaron sus últimos movimientos para reforzarse y así encontramos un pitcher de 14 victorias que llega a San Francisco, un jardinero de poder como José Guillén que pasa a Oakland o un relevo muy buscado y de gran velocidad como Scott Williamson y que aparece ahora con Boston.
Sin embargo, el movimiento que mas nos llama la atención en el último día de contrataciones directas es el de Aaron Boone, tercera base que deja Cincinnati y se va con los Yanquis. Al mismo tiempo, los neoyorquinos dejan ir a su antesalista titular Robin Ventura a los Dodgers. Está claro que los Yanquis estaban decepcionados de la campaña del veterano Ventura y sin duda ganan en ofensiva con Boone que llevaba 18 homeruns y 65 impulsadas lo que le valió llegar al Juego de Estrellas. La única duda es que a Boone le pese el uniforme y la responsabilidad ya en playoff de estar en un equipo obligado a ganar.
Sin duda, para el nuevo antesalista de los Bombarderos del Bronx es una gran oportunidad, lo mismo que para Robin Ventura, ahora como Dodger porque puede ser el líder que estaban buscando los angelinos.
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