PARÍS, Francia, ago. 25, 2003.- Amigos, aunque sea a la distancia no podemos dejar de estar al pendiente de lo que ocurre en nuestro beisbol y, menos aún, en plena época de Serie Final, la quinta al hilo entre Diablos Rojos y Tigres, lo que en si ya es algo increíble.
Al repasar el camino de ambos en esta temporada, no puede dejar de pensarse que ambos conjuntos han sobrevivido a malos momentos, slumps y apuros durante la postemporada, pero lo cierto es que esto es lo que se ha repetido desde 1999 a la fecha. Ya sea que la Pandilla Escarlata o la Garra Felina se lleven el superliderato o que ambos hayan estado al borde de la eliminación, al final ha prevalecido la jerarquía de ambos cuadros, la fortaleza de sus organizaciones, la experiencia de sus directivas y de su grupo de buscadores de talento, que consolidan año con año excelentes bases de talento nacional y luchan hasta el último momento por conseguir refuerzos extranjeros de calidad.
Constantemente, hemos comentado que felinos y pingos han cumplido con la obligación que la historia y sus mismas organizaciones les imponen. Al arrancar cada calendario, se lanzan a la conquista del título y en estos cinco años, la pregunta principal ha sido cuál o cuáles de las 14 restantes novenas será o serán las que puedan dejar en el camino a las dos potencias que se han repartido seis títulos en los últimos siete años. Sin embargo, no ha habido alguna que se haya convertido en el obstáculo insalvable para una u otra y es así que ya los tenemos instalados en su quinta confrontación consecutiva.
Y ha ocurrido lo que no pasó en todas las ediciones anteriores de esta ex ‘Guerra Civil’ por el título, incluyendo aquella de 1966, porque el México nunca había podido ganar los dos primeros y la situación se pone aún más de color rojo, ya que sacaron los convincentes triunfos del Estadio Hermanos Serdán, donde Tigres jamás imaginó que esto pasaría.
Por supuesto, que esto no es algo definitivo no sólo por la calidad y el espíritu siempre combativo de los felinos sino porque se desempeñan bien en el Foro Sol y la posibilidad de una barrida no es del todo clara.
Lo que es claro es que es que el pitcheo ha sido la clave en esta ocasión porque Bernie Tatis ha obtenido buenos trabajos de sus dos primeros abridores, Bronswell Patrick y Tavo Álvarez, quienes contuvieron a los cañones poblanos, mientras que su ofensiva hacía el trabajo con 15 carreras y 20 imparables, el sábado, más siete del domingo, cuando se volaron la barda tres veces.
Además, el relevo de los Tigres no ha podido bajar la cortina al no evitar que los Diablos se les despegaran más, mientras que Manuel Bernal hizo el trabajo en el primer juego y Claudio Moreno aplacó la rebelión el domingo.
La Pandilla Escarlata está a la mitad del camino del bicampeonato y de su título 14, pero los de Bengala no están muertos y su sed de triunfo, de desquite y de evitar una humillación a toda costa, harán de las confrontaciones en la capital de la República verdaderas batallas de alarido.
Gracias y un saludo a todos...
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