CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 11, 2004.- La Selección de México tuvo la gran oportunidad de iniciar con un triunfo en su presentación en los Juegos Olímpicos de Atenas Grecia, lamentablemente afloro la falla que se está haciendo crónica en el equipo que comanda Ricardo La Volpe, esa falta de contundencia frente al marco enemigo. Los nuestros jugaron para llevarse una ventaja mínima de 2-0 al descanso frente al seleccionado de Mali, pero una vez más ha fallado el toque final, y se dejó escapar la que hubiera sido una victoria importantísima, si tomamos en cuenta el empate de los próximos rivales de la escuadra mexicana, República de Corea y el anfitrión Grecia, a dos goles. Ayer se pudo y debió dar un gran paso hacia la calificación a la siguiente ronda, pero esa impotencia ofensiva, que se está volviendo desesperante, es la que provoco que hubiera decepción ante el primer partido del conjunto mexicano, incluso los mismos jugadores del seleccionado olímpico que dirige La Volpe, comentaron que ese empate les supo a derrota.
El equipo mexicano saltó a la cancha tal y como se esperaba, con José Corona en la portería; una linea de tres con Francisco "Mazas" Rodríguez, Aarón Galindo y Hugo Sánchez; Diego Martínez por la derecha y Mario Pérez por el lado izquierdo como laterales volantes; Israel López y Luis Pérez en la contención pero teniendo llegada al frente, Antonio Naelson “Sinha” como el volante ofensivo y al frente Rafael Márquez y Omar Bravo.
Una alineación que se ordenó bien en la cancha y aprovechó que el equipo de Mali se quedó atrás esperando al conjunto mexicano para sorprenderlo con algún contragolpe, situación que le permitió a los mexicanos mantener en su poder más tiempo el balón, pero a pesar del talento de Sinha y de Luis Pérez, se jugó mucho en forma lateral, pocas veces se busca la combinación en jugadas de pared, en balones por las bandas para darle salida al equipo por conducto de Diego Martínez y Mario Pérez.
Pese a ello se llegó con mucha frecuencia al área enemiga en donde los africanos se defendieron con acierto, le cerraron los caminos a los delanteros mexicanos, pero a pesar de ello se pudo conseguir el gol; sin embargo, y una vez más se fallaron varias oportunidades clarísimas.
Omar Bravo es un jugador muy acelerado, que no ha aprendido a jugar con la cabeza fría, y ello lo lleva a perder precisión a la hora de resolver en el último toque, esa forma de jugar de Omar lo lleva a cometer pifias garrafales que al final del partido se tienen que lamentar, es cierto que el jugador de las chivas de repente hace las cosas bien y culmina las jugadas como debe ser, pero ayer estuvo perdido y privó a México de uno o dos goles.
No se queda atrás Rafa Márquez, un jugador certero, firme a la hora de rematar con la cabeza o con los pies, incluso ayer no pudo aprovechar una salida alocada del portero de Mali Cheick Bathil y su cabezazo fue defectuoso y la pelota se fue a un lado de la portería que estaba totalmente desguarecida.
Las oportunidades de gol de México le habla a usted que la media estuvo productiva, tanto Sinha, como Luis Pérez, incluso Israel López, supieron mandar balones a modo a Bravo y Márquez para que culminaran en gol, pero repetimos no llegó porque Bravo estuvo precipitado y Márquez no tuvo la contundencia de otros días.
Incluso al arrancar el segundo tiempo Israel López envió un balón de oro a Omar Bravo que por el manchón de penalty manejo el esférico, pero se enredó con el y lógico se le fue el gol ya que la defensiva le cayó rápidamente para alejar el peligro.
En el segundo tiempo al ver los africanos que México era inofensivo a pesar de dominar territorialmente, se animó a salir más al frente y llegó a meter en serios apuros a la defensiva de los nuestros, pero por fortuna también los delanteros de Mali dejaron escapar mínimo dos o tres oportunidades clarísimas de gol, como esa de Tenema Ndiaye que estaba de frente a la portería pero remató de un punterazo y el balón salió a la derecha.
Se pensaba que en el segundo tiempo Sinha iba a crecer, incluso le puso un gran balón a Omar Bravo que se fue solo pero a la hora de la verdad se le doblaron las piernas y se cayó y adiós oportunidad de gol. Desgraciadamente para el mexico-brasileño. equivocó dos balones, se enojó La Volpe y decidió sacarlo ya rebasando los veinte minutos de la segunda parte para meter a Ismael Iñiguez, antes ya había salido Rafael Márquez para dejar su sitio a Amaury Ponce, dos movimientos que desconcertaron, sobre todo porque se esperaba que creciera Sinha y Amaury Ponce se fue al lateral derecho para darle libertad a Diego Martínez para que se fuera más al frente, pero la verdad es que fueron cambios que no funcionaron.
Particularmente pensamos que la entrada de Iñiguez debió ser en lugar de Omar Bravo, que salió hasta el minuto 31 para que entrara Juan Pablo García que tuvo muy poco tiempo para hacer ese futbol desequilibrante que tiene. Pese a que los cambios fallaron, se tuvieron otras dos o tres oportunidades de gol, aunque habrá que decir que los africanos también nos hicieron temblar con su contragolpe, por fortuna la amargura no fue más grande al finalizar el encuentro con empate sin goles. Ahora a esperar que los mexicanos afinen la puntería en su siguiente partido ante Corea, que se vio peligroso por su velocidad, pero débil en su defensiva.