CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 19, 2004.- Las lagunas que existen en el reglamento de competencia del torneo de la Primera División, deja la puerta abierta para que el presidente del superlíder Veracruz, Rafael Herrerías, se burle de los aficionados veracruzanos, de todos los equipos que participan en el torneo Apertura 2004, de los árbitros, y, principalmente de los dirigentes del futbol mexicano, como es el caso de Alberto de la Torre, presidente del Consejo Nacional y de Decio de María, Secretario General de la Federación Mexicana de Futbol. La pérdida de los tres puntos, que en nada lo afecta ya que su equipo tomó amplia ventaja para ser el mejor de los conjuntos que participaron en el torneo regular, y una multa que no llega a los cincuenta mil pesos, que es pecata minuta para un club que está respaldado económicamente por gente que se puede dar el lujo de tener una de las nóminas más altas en nuestro futbol.
Por bien del futbol mexicano, Rafael Herrerías debe recapacitar y permitir que su equipo juegue contra Jaguares en la última jornada, tal y como quedó reglamentado hace ya tiempo, con una votación de 12 en favor y seis en contra, de jugar a las 12 del día del domingo 21 de noviembre. Es cierto que se permitió que jugaran el sábado cuatro equipos que ya no aspiran a nada, como es el caso de Cruz Azul y Santos a las 17 horas del sábado 20 de noviembre y Tecos contra Dorados ese mismo día a las 20.30.
Pero los ocho equipos calificados aún tienen que buscar un reacomodo en la tabla de posiciones, también es cierto que los Tiburones Rojos ya están firmes en el superliderato, pero permitirle jugar el sábado, sería concederle una ventaja al tener un día más de descanso sobre los otro siete calificados, y lo que se busca es la igualdad de condiciones para que los ocho equipos calificados inicien la ronda de cuartos de final sin ninguna ventaja.
Pero eso no lo ha entendido ni lo quiere entender Herrerías que está acostumbrado a hacer lo que le viene en gana y llevarse entre los pies a lo que se crucen en su camino, poniendo en ridículo a los máximos dirigentes de nuestro futbol, es cierto que son empleados, lo que ha aceptado Decio de María sin sentirse ofendido: sin embargo, Rafael Herrerías, como dueño del Veracruz, lo cual habría que ver si realmente es dueño del equipo, no puede tratar en forma despectiva a los máximos dirigentes de nuestro futbol.
Los verdaderos Dueños de Clubes, han brindado todo su apoyo a Alberto de la Torre y a Decio de María, sobre todo e éste último que en el poco tiempo que lleva como Secretario General, ha realizado una estupenda labor de conciliación en los asuntos difíciles, ha buscado el acercamiento en la familia del futbol que integran aficionados, directivos, clubes, jugadores, árbitros y medios de comunicación y está en el camino de profesionalizar ciento por ciento la Federación Mexicana de Fútbol, para poder contar con reglamentos y estatutos que no permitan tener ninguna grieta por donde se pueda colar una persona irreflexible para pisotear al que se le ponga en frente. Y no es que se sienta dueño de la Federación, solo está cumpliendo con lo que le pidieron al ser contratado.
Esta no es la primera vez que se permite que jueguen un día antes equipos que nada tienen que ver con la calificación en la última jornada de la temporada regular, pero Rafael Herrerías desconoce esos casos y de ahí su actitud rebelde y prepotente al negarse a jugar el domingo a las doce del día contra Jaguares, si hay partidos el sábado.
Perder tres puntos cuando se tiene una gran ventaja como superlider no significa nada para el Veracruz, y menos pagar cerca de cincuenta mil pesos de multa menos, ya que no tendrá que pagar los gastos que va a hacer el equipo jaguares para estar presente el día y la hora marcada por la Federación Mexicana de Futbol entre los partidos en donde están involucrados los ocho calificados a cuartos de final, esto debido a que los directivos de Jaguares no piden ni pedirán nada ya que es un gasto que tenían presupuestado.
Es por eso que Decio de María debe ya estar haciendo apuntes para reunirse con la Comisión de Reglamentos y Estatutos para que en el futuro no surja una rebeldía y actitudes burlonas e irrespetuosas hacia las máximas autoridades del fútbol mexicano. Habrá que imponer castigos muy severos para que no vuelva a suceder lo que estamos viviendo en la última jornada del campeonato mexicano Apertura 2004.
A partir de cuartos de final está reglamentado que si un equipo no se presenta a jugar o abandona la cancha antes de que finalice el partido, perderá el derecho de seguir compitiendo por el campeonato., además de multas, pero el castigo fuerte es quedar fuera de la competencia por el campeonato, unas líneas que trasladandolas al capitulo XIII Incoparecencias y Retiros, Artículos 38 y 39, bastaría para poner orden. Con esto ya veríamos si Rafael Herrerías se poner tan bravo como lo estado en los últimos días.
Por lo pronto todo hace suponer que acepta la pérdida del partido por 2-0 y pagar una mísera multa de 50 mil pesos que para su equipo Veracruz no es nada y se saldrá con la suya y no permitiría que los Tiburones Rojos jueguen en la última jornada ante Jaguares.