CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 21, 2004.- Nada ni nadie pudo hacer cambiar de opinión a Rafael Herrerías y su equipo Veracruz no se presentó a jugar ante Jaguares a las 12 del día como estaba oficialmente programado por la Rama de Primera División. Consumándose de esa forma uno de los caprichos que pasaran a la historia del futbol mexicano como una de las afrentas más graves a la autoridad, y que han dejado muy mal parado a nuestro balompié, ya que esta situación le va a dar la vuelta a mundo dejando constancia de la falta de seriedad y respeto de uno de los clubes que militan en el máximo circuito de éste deporte en nuestro país. Rafael Herrerías ofreció una conferencia de prensa en la que una y otra vez estuvo justificando su actitud rebelde, escudándose en la dignidad del equipo del cual es dueño y señalando a los dirigentes de la Federación Mexicana de Futbol, dirigiendo todas sus baterías al Secretario General Decio de María que al consumarse el defaul al no presentarse a jugar el Veracruz, informó que el Consejo Nacional de la FMF se reuniría para analizar este lamentable caso que se registrara como una pagina negra en la historia del futbol mexicano.
Herrerías se molestó porque a Cruz Azul y a los Tecos de la UAG, que ya no estaban involucrados en los movimientos que pudieran surgir en su colocación en la tabla general de los equipos calificados y de acuerdo a los resultados, se les permitió jugar el sábado y no el domingo a las 12 del día de acuerdo a la votación de los mismos presidentes de clubes que señalaron el domingo a las 12 del día para jugar la última jornada.
Es cierto que el resultado del partido entre Veracruz y Jaguares ya no podían modificar esa posición de los otro siete equipos calificados, pero el argumento de la Secretaría General fue que no se podía dar permiso a los Tiburones Rojos de jugar el sábado ya que tendría una ventaja sobre los otro siete equipos de un día más de descanso sobre los otros siete equipos calificados.
De haber jugado el sábado el conjunto jarocho llegaría a su primer partido de cuartos de final con tres días de descanso en tanto que su rival, los Pumas, llegarían con solo dos días de descanso, y esa fue la razón por la que no se le aceptó su solicitud a Rafael Herrerías de adelantar el partido de su equipo, pero el no lo quiere entender así, y el hecho de que se jueguen todos los partidos a la misma hora lo hace acusar de que en el futbol mexicano hay trampas, que no se tiene confianza a los equipos de jugar a sus horarios normales y jugar de acuerdo a los resultados conocidos.
Sin embargo, esto de jugar la última jornada, principalmente los equipos que están involucrados en la calificación para cuartos de final, no es patrimonio del futbol mexicano, la última jornada de calificación se juega a la misma hora en las mismas Copas del Mundo y Eurocopa, y aún así han surgido casos de equipos que manejan los resultados, como sucedió en la Eurocopa en donde Suecia y Dinamarca empataron a tres goles y dejaron fuera de la competencia a Italia, un triunfo de suecos o daneses le hubiera permitido la calificación a los italianos, pero estos se quedaron chiflando en la loma por ese empate en el Eurocopa de Portugal 2004.
Esto de jugar la última jornada de calificación nació después de la Copa del Mundo de Alemania 74 cuando Alemania Oriental y Alemania Occidental ya conocían los resultados de los partido y bastaba que empataran para calificar ambas escuadras a la siguiente ronda y así sucedió. Con todos esos antecedentes se buscó que los equipos calificados a cuartos de final entraran en acción sin tener ninguna ventaja sobre nadie, y eso es lo que se ha venido realizando en el futbol mexicano desde que se juegan los torneos cortos y su sistema de calificación.
Pero desgraciadamente todo esto lo desconoce Rafael Herrerías y busca la forma de justificar una burla a toda la familia del futbol mexicano. Podrá decir que por dignidad, que no se respetó el acuerdo y mil argumentos más que en nada lo justifica de haber violado los reglamentos de competencia.
Decio de María informó que habrá reunión del Consejo Nacional para estudiar los reglamentos y Estatutos del futbol mexicano y tomar una decisión ante la actitud rebelde y altanera de Rafael Herrería, pero de nada va a servir si esa reunión es para leer el reglamento y aplicar la multa de cerca de cincuenta mil pesos y de perder los tres puntos, y todos tan campantes.
Lo sucedido en Veracruz no fue solo la ausencia de los Tiburones Rojos para jugar contra el equipo Jaguares, fue algo más y muy grave que debe estudiarse a fondo para tomar medidas drásticas de una situación anunciada y que se consumo a la vista de todo el mundo y que no tiene ninguna justificación.
Una de las medidas urgentes es sin lugar a dudas modificar esos artículos del reglamento de competencia dejando asentado sanciones graves, no solo perder los tres puntos y una multa económica y todo arreglado, habrá que ir más lejos, habrá que castigar en forma severa al equipo que cometa un acto grave como el que ha cometido el Veracruz, faltando el respeto a todo mundo, ya de por si es grave la burla a los aficionados al futbol pero más grave es la burla a los árbitros designados que se presentaron a cumplir con su misión, a los jugadores, directivos y entrenadores del equipo rival, en éste caso Jaguares, y sobre todas las cosas la burla y la falta de respeto a los máximos dirigentes del futbol mexicano.
No, la reunión de ésta tarde del Consejo Nacional no debe ser solo para apegarse a lo que dice el reglamento de competencia, debe ser para tomar medidas enérgicas y severas con el o los culpables de ésta pagina negra en la historia del futbol mexicano.